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Reforzando pequeños cambios en el comportamiento

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GreatSchools Blog

Por Ray Levy, Ph.D.

Una causa de mal comportamiento

Un paciente de 16 años, Ryan, llegaba continuamente tarde los fines de semana, violando su permiso para estar afuera. Su madre lo castigaba pero primero se enredaba en una larga discusión que generalmente terminaba en gritos y una pelea entre los dos. Después, con el fin de disminuir su preocupación, ella compró un teléfono celular para él y le indicó que la llamara si él iba a llegar tarde, esperando que esto remediaría la situación. La siguiente semana, Ryan tomó el celular como se le indicó pero nunca lo prendió. Nuevamente, cuando volvió a la casa, él fue castigado no sin antes decirle cuan insensible y egoísta él había sido. Varios fines de semana después, le permitieron salir otra vez. Ryan tomó su teléfono celular, lo encendió y cuando su madre lo llamó, su novia contestó. Sintiéndose perdida, su madre me consultó después, el porqué él hacía esto y no podía seguir las reglas. "¿No ve él que la vida sería mucho más fácil si solo siguiera las reglas?"

Una razón por la cual Ryan no había seguido las reglas es porque él sentía que cualquier cosa que él hiciera, no sería suficientemente buena para ella. Sus palabras exactas fueron:

"¿Para qué sirve?" Él estaba no solo decepcionado sino desmoralizado también. El demostró su desmoralización en un comportamiento más desafiante. " No importa lo que haga," Ryan replicó rápidamente. "A mamá le parecerá siempre equivocado cualquier cosa que yo haga."

Yo he escuchado este llanto de desmoralización, una y otra vez en mi práctica, en niños de 3 años hasta jóvenes. En su intento por mejorar su comportamiento, ellos frecuentemente suben un peldaño o dos en "la escalera del mejor comportamiento" solo para tener su mejoría no reconocida sino criticada. Los niños con TDAH y dificultades de aprendizaje especialmente necesitan saber cuales son los comportamientos que queremos ver y no solo los qué no deben hacer como se los dejamos saber a través de nuestros castigos. Ser específicos acerca de los comportamientos que esperamos y la correcta dirección es vitalmente importante y esencial para niños con dificultades de aprendizaje. Si nosotros no somos claros con lo que esperamos, ellos recaen en su pobre comportamiento original.

Pequeños pasos para ayudar a su hijo.

Una manera fácil y extremadamente efectiva de cambiar el comportamiento de un niño es darse cuenta de las mejorías y de los pequeños pasos que él da. El termino sicológico para esto es "aproximaciones sucesivas". Aproximaciones sucesivas o apoyo a pequeños cambios, como nosotros nos referimos en la práctica, incluye captar cada mal comportamiento, determinar el más pequeño signo de cambio y entonces manifestarse cuando el niño ha exhibido ese comportamiento. Para muchos comportamientos inapropiados o malos, esta es una herramienta efectiva para promover el cambio.

Por ejemplo, muchos padres detestan el tono insolente e irrespetuoso con el que sus adolescentes frecuentemente les hablan. "¿Cómo hago para que él no me hable así?" es como los padres frecuentemente responden. En lugar de decirle a su mal humorado adolescente que no le hable a usted en esa forma, caiga en cuenta del momento en que le este hablando en un tono respetuoso y apropiado y entonces diga "Jeff, mira como me estas hablando ahora, así es como quiero que me hables cuando tú estes enojado conmigo. Yo puedo escucharte mucho mejor. Por favor, hazlo con más frecuencia." Aún si su adolescente le está hablando acerca de nuevos juegos de computadora o un evento deportivo, él esta menos defensivo y capaz de darse cuenta de lo que está haciendo y cómo sé está comunicando con usted, por lo tanto, él puede repetirlo.

Ahora, solo mencionando los mejores comportamientos no asegurará que todos los problemas están resueltos. Recuerde, los niños no van de "F " a "A" en un solo movimiento pero sí con persistencia, motivación y con el tiempo. Usted encontrará varias veces en el transcurso de los días en las que su adolescente está hablando en un tono respetuoso. También, la próxima vez que él esté descontento, comente después cualquier leve cambio que usted puede haber notado. Por ejemplo, "Brett, me di cuenta esta mañana cuando estuviste enojado conmigo que no usaste ninguna palabra fuerte. Manténte en ese camino. Tú estas en la dirección correcta." Su adolescente no solo escucha lo que usted quiere que él haga sino que no se desmotiva.

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