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Cómo comenzar bien: La transición al trabajo para un joven con discapacidad de aprendizaje

El experto Paul J. Gerber, Ph.D., recomienda que los padres comiencen temprano a ayudar a los niños con discapacidades de aprendizaje y a prepararse para tener éxito en el trabajo.

GreatSchools Blog

Por Paul Gerber, Ph.D.

El proceso de transición de la escuela al trabajo comienza mucho antes de los últimos días de la escuela secundaria.  En realidad, con todas las necesidades a tener en cuenta y que hay que poner en marcha, el inicio del planeamiento de la transición no debe extenderse más allá de los primeros días de la escuela secundaria. Ya que la amplia mayoría de los estudiantes con discapacidad de aprendizaje, o por sus siglas DA (en inglés, Learning Disabilities, o  LD) van directamente de la escuela al trabajo (el porcentaje estimado ronda el 85%), los años de la escuela media y secundaria son críticos para el proceso de transición.

Más allá de lo académico

No hay dudas de que los estudiantes con discapacidad de aprendizaje deben adquirir la mayor cantidad posible de conocimientos académicos (lectura, escritura, computación y matemática) y aprender sobre los miles de temas relacionados con las diferentes carreras y el lugar de trabajo. Es también durante la escuela secundaria que deben adquirir otros conocimientos importantes como las técnicas pre-vocacionales (administración del tiempo, aceptación de las instrucciones de los supervisores, entre otras), para que el joven esté listo para transitar el mundo fuera de la escuela, particularmente en el entorno laboral.

Cuando una persona con discapacidad de aprendizaje recorre la mayor parte del proceso de transición, el desenlace probable es un ingreso satisfactorio al mundo del trabajo. Sin embargo, esta etapa inicial de un empleo sólo puede realizarse con éxito si toda la etapa de transición se visualiza como un proceso interactivo entre el nuevo adulto que está en el proceso de transición, sus compañeros de trabajo y el empleador.

La transición al empleo también debe ser un proceso en el cual la responsabilidad del éxito recae principalmente en el mismo joven con DA. Para ello necesitará tener en todo momento una noción clara de lo que debe hacer, para poder controlar las circunstancias que conforman su mundo y que cambian constantemente. De igual importancia es saber cómo adaptarse a la variedad de ambientes de trabajo y a la diversidad de tareas que se presentan en un empleo competitivo. Si estos dos conceptos pueden aprenderse y usarse con eficacia, entonces hay una buena probabilidad de que el joven logre una transición exitosa al trabajo.

Cómo "crear un nuevo marco" para la propia discapacidad

Sin duda, uno de los elementos imprescindibles del proceso de transición para el adulto joven es abordar la discapacidad de aprendizaje con decisión (los textos científicos sobre discapacidad de aprendizaje lo llaman "crear un nuevo marco", y comprende muchas fases. En primer lugar, la persona con DA debe entender claramente que tiene una discapacidad de aprendizaje. Ésto significa que deberá enfrentar cualquier aspecto de negación (por ej., la creencia de que la DA es "sólo un problema cuando estoy en la escuela"). Además, esta aceptación implica admitir que las discapacidades de aprendizaje son reales y que persistirán en los años posteriores a la escuela, si bien pueden adoptar diferentes formas en distintos contextos de la vida adulta (incluyendo el del trabajo).  

Durante las entrevistas, los adultos con discapacidades de aprendizaje repiten una y otra vez, que una vez que admitieron su discapacidad de aprendizaje y los retos que implica, experimentaron una liberación que les permitió asumir la gran cantidad de demandas del entorno laboral.

En segundo lugar, para ajustarse al empleo, una persona con discapacidades de aprendizaje debe poseer una comprensión sólida de sus virtudes, dificultades y retos, más allá de los procesos psicológicos básicos como la memoria, el procesamiento y la organización. Más aún, el joven necesita saber cómo enfatizar y celebrar sus virtudes y enfrentar sus dificultades usando estrategias compensadoras, y adaptaciones "probadas y ciertas" como el uso de calculadoras, correctores ortográficos y otros recursos similares. Con un repertorio personal de virtudes y dificultades, el joven con DA debería contar con los medios necesarios para entender cómo su discapacidad de aprendizaje afectará el rendimiento en las tareas laborales y las interacciones sociales en el ambiente de trabajo. Lo que es más importante, el joven debe trabajar en forma continua para lograr un conocimiento pleno de su discapacidad de aprendizaje, ya que cada tarea, interacción y jornada laboral, genera información nueva.  De hecho, entender la propia discapacidad es un proceso permanente y en continua evolución.

En tercer lugar, para lidiar efectivamente con su discapacidad después de sus años escolares, el joven necesita tener un grado saludable de aceptación de su DA. Debe asimilarla como parte de su vida diaria, que puede surgir en cualquier momento y a la cual debe enfrentarse de una manera eficiente (por ejemplo, la incapacidad para recordar los detalles o la dificultad para establecer las prioridades). Por lo tanto, para competir, cumplir las tareas y tener éxito en el trabajo y en la vida, el adulto joven debe acentuar sus virtudes y superar o amoldar sus dificultades. Durante las entrevistas, los adultos con discapacidades de aprendizaje repiten una y otra vez, que una vez que admitieron su discapacidad de aprendizaje y los retos que implica, experimentaron una liberación que les permitió asumir la gran cantidad de demandas del entorno laboral.

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