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Cómo el temperamento afecta a los padres, a los niños y a la vida familiar

No asuma que los conflictos familiares se deben a que su hijo tiene DA o TDAH. ¡Se puede deber al temperamento de él - y al suyo!

GreatSchools Blog

Por Barbara Keogh, Ph.D.

Los Gonzalez tienen 2 hijos: José, de 11 años de edad, y Alberto de 9 años de edad. Los dos son muy inteligentes, obtienen logros en la escuela, hacen deportes y tienen muchos amigos. Sin embargo, los padres se preguntan cómo puede ser que dos niños de la misma familia sean tan diferentes. José se mueve despacio, es tranquilo, adaptable y "calmado". Alberto es energético, intenso, responde con rapidez y anda por la vida a velocidad máxima. José se ajusta al "estilo de vida" de sus padres, pero ellos están perplejos y frecuentemente molestos y enojados por la alta actividad e intensidad de Alberto, y piensan que su conducta es intrusiva y perjudicial. Las diferencias de conducta entre los dos chicos reflejan sus características individuales de temperamento, y estas diferencias contribuyen enormemente a los altibajos de la vida diaria de los Gonzalez.

¿ Qué es el temperamento?

El temperamento describe las diferencias de cada individuo que:

  • Tienen base bioló gica
  • Son evidentes muy temprano en la vida, y
  • Son características de un individuo en muchas situaciones y a través del tiempo.

Las diferencias de temperamento ya se ven en los bebés. Algunos son quisquillosos, sensibles al ruido, se asustan o enojan fácilmente y tienen patrones de alimentación y sueño irregulares; otros son tranquilos y apacibles y se adaptan rápidamente a las rutinas de alimentación y sueño. Muchos niños de ocho años de edad son energéticos, intensos, responden rápidamente, ya sea que estén comiendo, jugando o hablando con amigos. Otros tienen un ritmo pausado, son reflexivos y se toman su tiempo para adaptarse a nuevas situaciones, nuevas comidas y nuevas personas. Los padres con muchos niños reconocen las diferencias en el empeño, distracción y niveles de energía y saben que un niño puede ser extrovertido y entusiasta, mientras que el hermano puede ser tímido y tranquilo. Es especialmente importante reconocer las diferencias individuales de temperamento cuando el niño tiene problemas de aprendizaje o atención, ya que los padres y maestros deben aprender a determinar las razones por la conducta del niño.

Qué nos dicen las investigaciones sobre el temperamento

Los investigadores han desarrollando una variedad de definiciones específicas de temperamento (Keogh 2003, Cristal 2005), pero la definición de Alexander Thomas y Stella Chess (1977) es la más relevante para los padres cuando se trata de analizar cómo interactúan los niños con sus familiares. Ellos definen temperamento como un término general que se refiere al "cómo" de la conducta. Se diferencia de la capacidad, que se refiere al "qué" o "qué tan bien" de la conducta y se diferencia de la motivación, que se refiere al "por qué" un persona hace lo que hace. Thomas y Chess identificaron nueve dimensiones de temperamento basándose en su experiencia clínica y en sus investigaciones con niños y familias. Estas dimensiones proveen el marco de trabajo para describir las diferencias individuales en temperamento y son capturadas en las definiciones de Jan Kristal(2005) de las nueve dimensiones.

Dimensiones de temperamento (Kristal, 2005)

  • Umbral de sensibilidad: describe el nivel de estímulo necesario para generar una respuesta
  • Nivel de actividad: es el nivel general de actividad motora del niño cuando está despierto o dormido
  • Intensidad: es la energía reactiva de la respuesta, ya sea feliz, triste o de enojo; y describe qué tan expresivo es el niño
  • Ritmo: determina qué tan predecible son las funciones corporales como el apetito, el ciclo vigilia/sueño, y los patrones de eliminación
  • Adaptabilidad: describe con qué facilidad el niño se ajusta a los cambios y transiciones
  • Estado de ánimo: es la calidad básica del temperamento. Puede ser más positiva (un niño feliz o alegre) o más negativa (un niño irritado o serio)
  • Actitud/Retraimiento: es la reacción inicial que tiene el niño ante algo novedoso: nuevo lugar, situación o cosa
  • Empeño: describe la capacidad para continuar una actividad cuando es difícil o cuando se enfrenta a un obstáculo, describe si el niño se "apega" a una tarea
  • Distracción: es la facilidad con la que el niño puede distraerse por estimulación externa, o a la inversa, su nivel de enfoque o concentración

Thomas y Chess también describieron tres patrones o constelaciones de características de temperamento que influeyen en la relación padre-hijo y en la vida familiar.

  • Los niños "fáciles" generalmente son adaptables, de actividad e intensidad apacible o moderada, de humor positivo e interesados en experiencias nuevas.
  • Los niños "difíciles" tienden a ser intensos, poco adaptables y de humor negativo.
  • Los niños "lentos para animarse" se enfadan con los cambios, son característicamente reacios y retraídos en situaciones nuevas, tímidos con gente nueva, pero con el tiempo se adaptan lentamente y bien.

Estos tipos de temperamento coinciden con los resultados de nuestras investigaciones en la UCLA (Keogh, 2003). Creemos que las nueve dimensiones de Thomas y Chess describen grupos similares de conductas individuales de niños, especialmente en cuanto a su nivel de actividad, adaptabilidad, actitud/retraimiento, intensidad y humor.

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