Advertisement

HomeSpanish

Cómo controlar sus emociones y conducta, independientemente de qué tan irrespetuoso sea su hijo

Page 3 of 5

GreatSchools Blog

Por John W. Maag, Ph.D.

Cómo combatir ser demandante

Combatir el pensamiento irracional involucrado en ser demandante es increiblemente simple: En lugar de usar palabras demandantes para cambiar la realidad mágicamente, usted simplemente no usa palabras demandantes para describir la realidad. Aquí se listan las palabras demandantes más comúnmente usadas:

• Debe • Tiene • Debería
• Necesita • Tiene que • Tendría

 

De acuerdo con el diccionario americano, la definición de "debe" es "requisito imperativo", "obligado a". La palabra "debe" y las otras citadas arriba, indican que no existe otra opción. Por lo tanto, la regla para no involucrarse con las demandas es probar si las "palabras de demanda" que nos vienen a la mente, le hacen justicia a su definición y se corresponden con la realidad de la situación. Si una conducta "debe" o "tiene" que hacerse, implica que no hay elección posible (usted está obligado por fuerzas más allá de su control a hacer algo). Por ejemplo, morirse es un deber (ya que no vivimos para siempre). O si se nos cae un lápiz, debe caerse al piso por la fuerza de gravedad.

Pero, si usted usa palabras demandantes cuando existen opciones, entonces usted participa en conductas demandantes. Por ejemplo, si usted dice "Debo llegar a horario al trabajo" cuando sale de su casa 10 minutos tarde, usted está siendo demandante. Lo único que consigue al repetir la palabra "debo" es ponerse a sí mismo en un estado de disgusto emocional que empeora cada vez que tiene que parar por un semáforo rojo. Entonces pregúntese: "¿es posible que no llegue a horario?". La respuesta es si. Quizás no le gusten las consecuencias, pero es posible que no llegue a horario.

Otra manera de examinar si una situación no ofrece opciones es imaginarse usando una palabra no demandante para describir la situación: Por ejemplo, usted puede tratar decir "sería 'preferible' llegar a horario". Aunque suene tonto, cuando usted dice "sería preferible…", disminuye automáticamente qué tan emocionalmente disgustado se pone.

Cómo combatir la "horrificación"

Otros términos para expresar "horrificación" que quizás haya escuchado son "catastrófico", "crear montañas de la nada", "exagerar demasiado las cosas". La "horrificación" es una consecuencia lógica cuando uno desarrolla conductas demandantes. Si usted dice que algo debería o no debería haber ocurrido, su interpretación subsiguiente del evento será que es horrible que, de hecho, sucedió. Para combatir la conducta de "horrificación", es importante comprender y aceptar que cosas malas (negativas), nos suceden.

Para evitar la "horrificación", ponga los "eventos malos" en perspectiva para que pueda prevenir una reacción exagerada y responder en forma racional y efectiva. La "escala de daño físico" (más abajo, adaptada de Miller) es una herramienta que puede utilizar para combatir conductas de "horrificación". La idea de usar la escala es que le permite comparar un evento negativo con un daño físico (una situación tangible que todos comprendemos y tratamos de evitar). Usted sólo se disgustará en proporción al nivel de desagrado real que le provoque el suceso. Si usted se entrena para usar la escala de daño físico cada vez que enfrente una situación a la que llama "mala", generará una respuesta en si mismo que es lógica y está basada en el "porcentaje" de negatividad que seleccione.

ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT