Escribir es tanto un proceso social como cognoscitivo. En el mundo fuera de la escuela, la gente escribe para comunicarse con una audiencia, partiendo de su conocimiento sobre el contenido y la escritura, estrategias para planificar y revisar y de técnicas básicas de escritura. En un artículo anterior, traté los temas del desarrollo de la escritura y las discapacidades en el marco de cinco componentes:

  • el contexto social en el que se escribe
  • el conocimiento del escritor
  • el proceso de planificación
  • la producción de texto
  • la evaluación y revisión
  • la autorregulación

En este artículo, describiré los componentes para la enseñanza efectiva de la escritura, para ayudar a los padres a evaluar la calidad de la enseñanza en la escuela de su hijo. Los objetivos de una buena enseñanza de escritura para los estudiantes con discapacidades, son los mismos que para cualquier estudiante. Todos los estudiantes deben desarrollar su conocimiento sobre el propósito y las maneras de escribir, las técnicas básicas de escritura, las estrategias para planificar y evaluar su trabajo y motivación. Sin embargo, los escritores con dificultades necesitan más apoyo y enseñanza más intensiva y explícita sobre técnicas y estrategias.

Un programa de escritura de alta calidad proveerá un balance entre las oportunidades para que el niño escriba algo que es importante para él y recibir enseñanza explícita sobre las técnicas y estrategias que necesitan para convertirse en escritores competentes. El desarrollo de estrategias de autorregulación y la motivación necesaria para escribir de manera independiente también son importantes. El aula de escritura debe proveer:

  • un contexto para la escritura rutinaria y significativa
  • enseñanza de caligrafía, ortografía, y construcción de oraciones de acuerdo sea necesario
  • enseñanza de estrategias para planificar, revisar y para la autorregulación durante el proceso de redacción
  • atención al desarrollo de la motivación para la redacción
  • el uso de tecnología de apoyo para escribir (este importante tema se tratará en otro artículo)

Un contexto para la escritura rutinaria y significativa

Los cimientos de un programa efectivo se sientan sobre la oportunidad de escribir con frecuencia sobre temas significativos, dirigidos a una audiencia y con un propósito. Este principio es el corazón del abordaje del “taller de redacción” que se ha usado en los últimos 20 años1. Cuando los niños tienen tiempo para escribir, piensan que su tarea de redacción es importante y obtienen respuestas sobre lo que escriben de sus compañeros, maestros y otras personas, se sienten motivados para escribir y para comprender el propósito y el valor de la escritura.

Por ejemplo, piense en el contraste entre aprender a escribir persuasivamente, para dominar el formato de cinco párrafos de un ensayo y aprender a escribir persuasivamente para sostener un punto de vista en un debate de estudios sociales. O considere la diferencia entre escribir una historia que sólo el maestro lee y evalúa, o leer su historia a sus compañeros o publicarla en una revista de la clase, para los padres.

Escribir con un propósito real permite que la redacción se disfrute mucho más. Además, ayuda a que los estudiantes entiendan las razones detrás de varios tipos de redacción. Por ejemplo, aprenden que la escritura persuasiva debe tener en cuenta las posibles objeciones del lector. Y la oportunidad de leer estas historias a la clase, les da una oportunidad inmediata de comprobar qué aspectos los hacen entretenidos.

Para los maestros, a veces es difícil diseñar oportunidades para que los estudiantes publiquen y compartan lo que escriben con audiencias. En general, la audiencia más común son los compañeros de clase, siempre disponibles para responder en charlas de compañeros o en clases de lectura. Muchos maestros permiten que los estudiantes creen revistas para la clase o que escriban libros para la biblioteca. Algunos maestros invitan a los padres y a otras personas a reuniones de lecturas o de trabajos, alientan a los niños a escribir cartas a audiencias varias. En la actualidad, el Internet brinda una variedad nueva de audiencias. Muchos sitos de Internet publican el trabajo de niños, o apoyan la colaboración en proyectos de investigación entre diferentes clases.

Además de escribir para audiencias específicas, la redacción puede ser más significativa si se conecta con otras áreas del programa de estudio. La escritura como parte de proyectos de investigación en ciencia y estudios sociales les demuestra a los niños de qué manera, escribir sobre un tema puede mejorar su aprendizaje. Cuando se comparte el trabajo con otros, se crea un modelo de comunicación en la comunidad de aprendizaje, un uso importante de la escritura en el mundo adulto.

Los padres pueden brindar un apoyo importante en este aspecto de la escritura, al alentar a los niños a escribir en el hogar. Piense en todas las maneras en las que usa la redacción, para crear listas de compras, para escribir notas de agradecimiento, para enviar correo electrónico, involucre a su hijo en esas actividades.


Enseñanza explícita de las técnicas básicas de escritura

En algún momento, todos los estudiantes se pueden beneficiar en su desarrollo, al recibir enseñanza directa sobre las técnicas básicas de escritura como caligrafía, ortografía, puntuación y construcción de oraciones. Para muchos estudiantes con problemas de escritura, las dificultades en estas técnicas representan una barrera importante para escribir. Estos estudiantes necesitan dedicar tiempo extra a la enseñanza explícita y a practicar técnicas básicas. Esta enseñanza debe ser planeada cuidadosamente y debe incluir la vigilancia regular del progreso del estudiante. Sin embargo, también debe ser eficiente, de manera que no domine la enseñanza o el tiempo para escribir.

Caligrafía

El objetivo básico de la enseñanza de caligrafía es ayudar a los estudiantes a desarrollar una escritura que sea legible y fluida, es decir relativamente rápida y no cause esfuerzo2. Al igual que en la lectura, la fluidez es importante. Cuando los estudiantes no tienen fluidez para escribir y tienen que prestar atención a la caligrafía, esto interfiere con otros aspectos del proceso de escritura. Tanto la letra cursiva como la de imprenta pueden ser efectivas. La enseñanza debe incluir cómo darle forma a las letras correctamente, y cómo sostener el lápiz y el papel. Las clases diarias, cortas, de 10 a 15 minutos, seguidas de aplicación de la escritura a tareas significativas son las más efectivas. La fluidez en caligrafía se promueve al escribir con frecuencia y se desarrolla con el tiempo. La enseñanza en los grados primarios, de niños con dificultades para escribir a mano, puede ayudar a prevenir problemas de escritura posteriores. Además de este tipo de instrucción, los maestros y padres deben tener en cuenta el uso de procesadores de palabras o de otras herramientas de computación, como medios para compensar los problemas de caligrafía.

Ortografía

Las técnicas de ortografía y decodificación están fuertemente interconectadas. Ambas requieren conocimiento y técnicas fonéticas, conocimiento de los patrones de deletreo y familiaridad con palabras de alta frecuencia. Por lo tanto, la ortografía es parte de la enseñanza de la lectura y la escritura. Los estudiantes con problemas para leer y escribir generalmente necesitan enseñanza explícita e intensiva en decodificación y deletreo, que enfatice las relaciones y patrones entre sonido y símbolo. Al escribir, la práctica de la “ortografía inventiva” en los grados primarios, ayuda a los estudiantes a desarrollar su percepción y conocimientos fonéticos. Los métodos instructivos que enfatizan los patrones de ortografía al agrupar palabras con un patrón similar son efectivos.

Además, los estudiantes con problemas de ortografía necesitan ayuda para memorizar cómo se deletrean palagras irregulares que se usan con mucha frecuencia (por ejemplo… [missing copy — for example, “right,” “laugh,” and “their”).] ejemplos en español. Listas de palabras, word walls, diccionarios de ortografía personalizados y estrategias para estudiar cómo se deletrean las palabras, son maneras comunes para ayudar a aprender palabras que se usan con mucha frecuencia.

Además de la enseñanza, los estudiantes necesitan oportunidades para practicar cómo se deletrean las palabras de la lista y dentro del contexto de la redacción. Algunas recomendaciones se aplican específicamente a la escritura.

  • Primero, la enseñanza debe prestar particular atención a las palabras más comúnmente usadas en la redacción del estudiante.
  • Segundo, debido a que muchos estudiantes con discapacidades de aprendizaje continuarán teniendo problemas de ortografía, incluso después de aprender a leer con fluidez, es importante que esos estudiantes aprendan estrategias para revisar su propia redacción.
  • Tercero, también deben aprender a usar herramientas, incluyendo diccionarios y verificadores del deletreo, para vigilar y corregir su ortografía. Los diccionarios personalizados, en los que los estudiantes escriben las palabras que van aprendiendo pueden ser útiles.

Construcción de oraciones

Incluso los buenos escritores a vecen pausan para decidir cómo expresar sus ideas en oraciones. Para los escritores con dificultades, escribir oraciones correctas y efectivas es un problema importante. Además de aprender a escribir oraciones gramaticalmente correctas, deben aprender a escribir oraciones con subordinadas, escribir oraciones temáticas que introducen ideas principales, usar palabras de transición y escribir oraciones introductorias. Existen menos investigaciones en métodos instructivos en este área que para ortografía y caligrafía y algunos de los resultados de las investigaciones contradicen el sentido común o las prácticas habituales. Por ejemplo, la enseñanza de la gramática tradicional, que se enfoca en reglas para la escritura correcta, tiene muy poco impacto en la calidad de escritura de los estudiantes.

Tres métodos apoyados por las investigaciones o por la práctica de maestros efectivos son: la expansión de oraciones, la combinación de oraciones y enseñar oraciones dentro de tipos de párrafos. Todos estos métodos requieren que en lugar de aprender reglas gramaticales, el estudiante aplique su sentido del lenguaje (preguntándose a sí mismo: “¿suena bien eso?”) para escribir oraciones cada vez más complejas. En la expansión de oraciones los estudiantes comienzan con oraciones básicas (Kernel) compuestas por un sujeto y un verbo, por ejemplo: “Juan corre”. Luego agregan elementos para expandir la oración para decir más acerca del “quién, qué, por qué, cuándo y cómo”. En la combinación de oraciones, los estudiantes comienzan con varias oraciones cortas y aprenden a combinarlas para formar oraciones más largas y complejas. En los métodos basados en los párrafos, los estudiantes aprenden patrones de oraciones para las oraciones del tema, detalle y conclusión, en diferentes tipos de redacción, como por ejemplo para párrafos en secuencia o párrafos persuasivos. Como siempre, al aprender una técnica, es importante que los estudiantes tengan la oportunidad de practicarlas en tareas de escritura significativa y que reciban comentarios en forma regular.

Estrategias para planificar, revisar y para la autorregulación

Los escritores competentes tienen estrategias sofisticadas para planear y evaluar su escritura. Ellos:

  • establecen objetivos para comunicarse con una audiencia
  • usan el conocimiento del género para generar y organizar el contenido
  • evalúan su escritura con respecto a sus objetivos y estándares generales de escritura
  • generalmente revisan extensivamente

Por el contrario, los escritores con dificultades planean muy poco y simplemente limitan su revisión a la corrección de errores. Las investigaciones sobre el proceso cognoscitivo de los buenos escritores se ha usado para desarrollar estrategias que ayudan a escritores menos competentes. Por ejemplo, podemos enseñar a los estudiantes a planificar estrategias que los ayuden a aprovechar sus conocimientos sobre la organización del texto (por ejemplo: escritura persuasiva, postura, razones, evidencia y conclusión) para generar y organizar su narrativa. Las investigaciones proveen clara evidencia de que podemos enseñar con éxito a los escritores con dificultades, a usar estrategias más efectivas para planear y revisar, y por lo tanto, ayudarlos a mejorar sustancialmente su escritura.5 Por suerte, la enseñanza de estrategias es efectiva para el alumno común, así como para los escritores con dificultades, por lo que es un buen método para las clases de educación general que incluya estudiantes con discapacidades.

La figura 1 a continuación brinda un ejemplo de una estrategia para revisar un texto6. Esta estrategia requiere la participación de un par de estudiantes que se reúnen para ayudarse mutuamente al revisar sus escritos. Los pasos están escritos como instrucciones para el estudiante que actúa como editor. Para enseñar la estrategia, el maestro ejemplifica el uso de preguntas de evaluación a ejemplos de escritos y hace revisiones para mejorar la escritura. El maestro hace participar a los estudiantes que deben aplicar la estrategia de manera colaborativa, hasta que los estudiantes están listos para practicar en grupos de a dos. Note en el paso 3 que se puede usar un amplio criterio de evaluación. La estrategia brinda una rutina para apoyar a los estudiantes en la evaluación y revisión de una forma parecida al proceso que usan los escritores competentes.


Figura 1: Estrategia de revisión de compañeros

  1. ESCUCHE y LEA a medida que el autor lee su historia
  2. CUENTE de qué se trata la historia y qué le gustó más
  3. LÉASE la historia a usted mismo y anote sobre:
  1. CLARIDAD ¿Hay algo que no entienda?
  2. DETALLES ¿Qué información se puede agregar?
  • DISCUTA sus sugerencias con el autor
  • El autor decide qué cambios hacer

La enseñanza efectiva sobre estrategias para planear y revisar un texto, requieren que el maestro:

  • Provea una explicación explícita sobre el funcionamiento de la estrategia.
  • Demuestre o modele la estrategia mientras “piensa en voz alta” para explicar a los estudiantes el proceso cognoscitivo involucrado.
  • Brinde oportunidad de una práctica guiada en la que los estudiantes puedan probar la iniciativa con el apoyo del maestro.
  • Brinde práctica independiente y aplicación en otras situaciones.

“En general se demora varias semanas en enseñar una estrategia de manera eficaz, por lo que normalmente los maestros solo enseñan de 3 a 4 estrategias por año”.

Otra parte importante de la enseñanza de estrategias es ayudar a los estudiantes a desarollar estrategias para la autorregulación. Varios aspectos de la autorregulación pueden incluirse junto con la enseñanza de estrategias.

  • Primero, la autorregulación incluye la habilidad para seleccionar estrategias y monitorear si están funcionando. Por lo tanto, los maestros deben dedicar tiempo a discutir por qué la estrategia es importante y cuándo y cómo se puede usar. Además, les enseña a los estudiantes a evaluar su propia escritura y decidir si la estrategia está funcionando o no.
  • Segundo, la autorregulación incluye el manejo de las tareas, para que los maestros discutan con los estudiantes cómo reservar tiempo y lugar para escribir.
  • Tercero, incluye estrategias para lidiar con las dificultades y para mantenerse persistente. Los maestros ayudan a que los alumnos aprendan cosas que pueden decirse a sí mismos para mantener una actitud positiva y para elogiarse o premiarse cuando hicieron un buen trabajo.

    El modelo de enseñanza de estrategia diseñado por Steven Graham. y Karen Harris, el Desarrollo de la estrategia de autorregulación, como su nombre lo indica, incluye varios procedimientos para mejorar la autorregulación.

Motivación y palabras finales

Una de las dificultades más grandes respecto al trabajo con estudiantes con problemas de escritura es aumentar su motivación. Uno no puede considerar que la enseñanza de escritura tuvo éxito, a menos que, además de enseñar técnicas y estrategias, se ayude al estudiante a desarrollar una actitud positiva con respecto a la escritura. Sin esa actitud positiva, es muy poco probable que el estudiante escriba fuera de la escuela o que continúe desarrollando sus habilidades.

Quisiera finalizar mencionando dos aspectos importantes de un programa de redacción que contribuyen a la motivación. Primero, la enseñanza de escritura debe hacer que los estudiantes escriban sobre algo que les satisfaga en sí mismo. Cuando se enseña a redactar como parte de un ejercicio que sólo pone énfasis en la forma correcta de escribir o en pasar un exámen, no sólo los estudiantes se mantienen sin motivación, sino que tienen menos posibilidades de aprender lo que se les enseña porque no está relacionado con nada que tenga un propósito significativo. Por el contrario, cuando los estudiantes escriben por motivos significativos, pueden elegir el tema y compartir y publicar su trabajo para sus compañeros, padres y otras personas, desarrollan una apreciación positiva del valor de la escritura.

Segundo, el fracaso es uno de las mayores causas de la poca motivación. Los estudiantes que esperan fracasar en tareas de escritura generalmente participan de la misma desgano o no lo hacen en absoluto. El antídoto contra el fracaso es la enseñanza explícita, que ayude a los estudiantes a usar procesos efectivos para escribir y brinde práctica adecuada para que puedan desarrollar dominio del tema. Los estudiantes quieren saber “cómo se hace”, y enseñarles es la tarea del maestro. Cuando los estudiantes trabajan en un ambiente en el que escriben sobre algo que les importa y los maestros brindan enseñnza explícita sobre como escribir efectivamente, casi nunca la falta de motivación para aprender a escribir resulta un problema.

Cuando los padres entienden los desafíos que enfrentan los estudiantes con dificultades de aprendizaje a medida que luchan por convertirse en mejores escritores, están mejor equipados para ayudar a sus hijos a sobrellevar frustraciones con la escritura, a brindar oportunidades en el hogar para que los niños practiquen escribiendo sobre cosas que les importan y para luchar por las necesidades de aprendizaje del niño en el aula.


Referencias en inglés

  1. Calkins, L. The art of teaching writing . Portsmouth, NH: Heinemann, 1994.
  2. Graham, S. “Handwriting and spelling instruction for students with learning disabilities:  A review.”  Learning Disability Quarterly,Vol. 22.
  3. Graham, S., Harris, K. J., et. al. “The basic spelling vocabulary list.” Journal of Educational Research, Vol. 86.
  4. Haynes, C., & Jennings, T. “Listening and speaking: Essential ingredients for teaching  struggling writers.” Perspectives (in press).
  5. Graham, S. “Strategy instruction and the teaching of writing: A meta-analysis.” In C. A. MacArthur, S. Graham, et al., Handbook of Writing Research, 2006.
  6. MacArthur, C. A., Schwartz, S. S., et al. “Effects of a reciprocal peer revision strategy in special education classrooms.”  Learning Disabilities Research and Practice, Vol. 6.
  7. Graham, S. & Harris, K. J. Writing better: Effective strategies for teaching students with learning difficulties. Baltimore, MD: Brooks, 2005.

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