Cuando una maestra en California detuvo a un alumno que estaba molestando y golpeando a otro estudiante, lo mandó inmediatamente a la oficina del director. El castigo para este agresor fue un día de suspensión, el cual pasó todo el día sentado en la oficina escolar, donde todos los alumnos lo podían ver. Este estudiante aprendió la lección y nunca volvió a abusar, y la víctima aprendió que su escuela era un lugar seguro donde la intimidación y la violencia no eran toleradas.

La mejor manera de combatir la intimidación, según la madre de un niño que fue víctima de este alumno agresor, es tener una comunidad escolar donde se promueva el mensaje: La intimidación no será tolerada.

Tanto estudiantes, maestros y administradores conocen bien las reglas. Si sucede un incidente, los maestros responden inmediatamente. Los estudiantes saben que este tipo de comportamiento es inaceptable, que hay adultos en los que pueden confiar, y que habrá consecuencias.

Debra Chasnoff, un productor de cine de San Francisco que ha producido videos para las escuelas en los que tanto intimidadores como sus víctimas hablan sobre sus propias experiencias, apoya un método un poco más gentil. “El enfocarse solamente en una disciplina rígida no es suficiente. Las escuelas deben tener como prioridad el construir una buena comunidad. Los maestros que pueden hacer que los estudiantes se conozcan y confíen en los demás y que se ayuden entre sí, lograrán que haya menos problemas en el salón de clases y en el área de juegos. Es menos posible que quieras molestar o intimidar a alguien que tú conoces bien y que lo consideras tu amigo.”

¿Cuáles son los Signos de que a Mi Hijo lo Molesta o Intimida Alguien?

Observe si existe lo siguiente:

  • Ropa desgarrada
  • Pérdida de apetito
  • Falta de ganas de ir a la escuela
  • Cambios en su forma de ser

¿Cúales son los Signos que Mi Hijo es el que Intimida a Otros?

Observe si existe lo siguiente:

  • Comportamiento impulsivo
  • El querer siempre ser el que tiene el control
  • Demuestra poca o nada de empatía por los demás

¿Cuáles son los Efectos a Largo Plazo de la Intimidación?

Melissa Smith, una mamá de California, cuenta lo que puede pasar cuando no se detiene a los que intimidan a otros. Su hijo fue víctima de una pandilla de cinco niños en la escuela primaria que siempre lo estaban molestando verbalmente. Durante cuatro meses su hijo trató de ignorarlos y siempre pasaba de largo. Finalmente la pandilla lo dejó de molestar. Pero su hijo tiene ahora baja autoestima, tiene problemas para hacer amigos, y aunque pasaron ya varios años del incidente, tiene que ir todavía con un consejero.

El abuso o intimidación, comúnmente visto como un problema de niños, se presenta entre niñas también. Con frecuencia se presenta como abuso verbal o comentarios maliciosos de varias niñas dirigidos hacia una sola niña. Jessica, una niña en Canadá del grado sexto con problema de sobrepeso, comenta sobre el tormento que sintió cuando tres niñas a las que consideraba sus amigas se burlaban de ella: “¿Cuántas veces te has sentido tan mal que quieres cambiarte de escuela, dejar a todas tus amigas, o simplemente encerrarte en un cuarto para siempre?”, se pregunta ella cuando cuenta cómo la intimidaban otras compañeras.

Características de los Abusivos o Intimidadores

  • Casi siempre tienen problemas en casa
  • Pueden ser víctimas de abuso o agresión en casa
  • Tienen disciplina inconsistente o poca supervisión en casa
  • Tienden a ser agresivos, con poca autoestima y poca empatía por los demás

Características de las Víctimas

  • Son muy pasivos y callados y tienen muy pocos amigos
  • Casi siempre son más pequeños y débiles que los intimidadores

El problema de intimidación está tan difundido que con frecuencia se cita como un factor que contribuyó en los casos recientes de disparos en escuelas. De acuerdo al Centro Nacional de Recursos para Escuelas Seguras (National Resource Center for Safe Schools) en Portland, Oregon, 30% de los niños americanos se exponen regularmente a la intimidación, ya sea como abusadores o como víctimas, y aproximadamente 15% están “severamente traumatizados o estresados” como resultado de ser víctimas de la intimidación. Los investigadores están de acuerdo que los niños que abusan o intimidan durante su infancia tienen más posibilidades de volverse adultos violentos y desarrollar un comportamiento criminal; las víctimas de los intimidadores con frecuencia sufren de ansiedad, baja autoestima y depresión cuando llegan a ser adultos.

¿Cuándo se Considera Burla y Cuándo es Intimidación?

Uno de los mitos más comunes es que la intimidación es algo normal que sucede durante la niñez. Todos los niños pasan por la experiencia de que se rían de ellos alguna vez sin que sean lastimados, pero cuando se llega al punto de que la burla sea intencional, repetitiva y que tenga la intención de lastimar, se considera como abuso o intimidación, y esto puede tener consecuencias tanto para el abusador como para la víctima. Estos actos pueden ser físicos, verbales, emocionales o sexuales, y generalmente existe una diferencia de poder entre la persona abusiva y la víctima.

Estadísticas Sobre Abuso e Intimidación

De acuerdo a Indicadores de Crimen y Seguridad en las Escuelas, 2007, un reporte en inglés publicado por el Departamento de Justicia y el Departamento de Educación, en el año 2005:

  • 28% de estudiantes de 12 a 18 años de edad reportaron que fueron molestados o intimidados alguna vez durante los últimos seis meses.
  • 11% reportaron que alguien en su escuela usó palabras de odio en contra de ellos.
  • 9% reportaron haber sido empujados, tumbados al suelo o que se sentaron encima de ellos.

Otros estudios indican que:

  • 60% de los estudiantes identificados como abusivos en grados 6 al 9, tuvieron por lo menos una convicción criminal a la edad de 24 años.
  • Las personas abusivas tienen más riesgo de suicidarse que sus mismas víctimas.
  • Cerca de dos terceras partes de los estudiantes involucrados en disparos en las escuelas han dicho que se han sentido perseguidos, intimidados o amenazados por otros.
  • Los programas de intervención de las escuelas pueden reducir el abuso e intimidación en un 30% a 50%.

¿Qué Puedo Hacer yo Como Padre Acerca del Abuso o Intimidación?

Lo más importante que usted puede hacer es escuchar a su hijo(a). Pregúntele cómo van las cosas en la escuela. Pregúntele si ha tenido problemas con alguien que lo moleste o intimide o si ha visto a alguien que lo hace con los demás. Con frecuencia los niños se sienten avergonzados o asustados para hablar de este asunto. Usted puede iniciar el diálogo hablando sobre respeto hacia los demás, haciendo preguntas como “¿Por qué crees que dijo algo tan ofensivo?”, o “¿Cómo crées que se siente ser lastimado de esa manera?”

Usted debería de tener una plática con su hijo(a) sobre cómo manejar las situaciones de abuso y advertirle que no responda con violencia aunque sea provocado(a). Stan Davis, un consejero escolar y guía en prevención de intimidación en el estado de Maine, aconseja que se anime a la mayoría de los estudiantes que no son víctimas de los intimidadores que se opongan a los que abusan de otros, que pidan ayuda a los adultos y que apoyen a otros estudiantes que se sientan aislados.

Usted podría tener la tentación de enfrentarse en persona al estudiante abusivo y a sus padres, pero la mayoría de los expertos aconsejan que no lo haga. Si usted confronta al estudiante abusivo, lo único que logra es que el abusivo sepa que su hijo es muy débil. Muchos abusivos tienen un hogar donde sus padres no se comunican bien, por lo que el confrontarlos no es muy productivo. Además, es posible que sea muy difícil hacer que el padre del abusivo tome las cosas en forma racional, lo cual empeoraría el problema.

Su instinto le diría que debería dejar que su hijo(a) aprenda a manejar la situación por sí mismo, pero en realidad se necesita la ayuda de un adulto (un maestro o su padre) para que intervenga cuando el abuso o intimidación incluya un imbalance de poder. Ponga en alerta a su maestro o al director cuando haya intimidación y trabaje en conjunto con la escuela para asegurarse que haya un ambiente seguro y que haya supervisión todo el tiempo. Pida que le notifiquen cuando su hijo(a) se envuelva en algún incidente sobre abuso o intimidación. Para que realmente sepa lo que sucede en la escuela y para ayudar a crear este ambiente positivo, dé algo de su tiempo como voluntario en el área de juegos o como ayudante en el salón de clases.

Cuatro mitos sobre el abuso o intimidación

  • Las víctimas tienen la culpa de que sean molestados o intimidados.
  • El abuso o intimidación es parte normal de la niñez.
  • Las personas abusivas dejarán de intimidar si son ignoradas.
  • Las víctimas necesitan aprender a defenderse solas.

¿Qué es lo que la Escuela de Mi Hijo(a) Debe Hacer Sobre la Intimidación?

Busque un ambiente positivo y de apoyo donde los estudiantes sepan que el abuso o intimidación no será tolerado, donde los estudiantes sepan que cuentan con adultos que les pueden ayudar, y donde hay claras consecuencias contra la intimidación. La clave es tener un compromiso en la escuela donde se promueva este ambiente seguro. Una técnica efectiva usada en muchas escuelas es hacer que cada salón de clases tenga su propio código de conducta. Este es el código de conducta que un grupo de alumnos escribió:

  • No aceptaremos golpes, puñetadas o patadas.
  • No aceptaremos que nos ofendan con palabras o nos hagan sentir mal verbalmente.
  • Nosotros incluímos a todos cuando hacemos actividades en grupo.
  • Nosotros ayudamos a los demás cuando los molestan o intimidan.

Los maestros y todo el personal escolar deben estar alertas para intervenir rápidamente si ven que alguien está molestando o intimidando a un estudiante. Deben saber que los que intimidan les gusta hacerlo en lugares donde no los puedan ver, como en los baños o vestidores de la escuela. Algunas escuelas tienen presentaciones sobre intimidación, pero se ha demostrado que esto no es suficiente como lo es un esfuerzo constante y organizado para combatir la intimidación en toda la escuela.