Cómo elegir una escuela para nuestro hijo con DA

¡Aprenda de la voz de la experiencia! Un padre ofrece consejos sobre cómo investigar, evaluar y seleccionar la mejor escuela para un niño con discapacidad de aprendizaje.

Por Debi Kellerer

Nuestro hijo tiene una discapacidad de aprendizaje, o por sus siglas DA (en inglés, Learning Disabilities o LD), y no tuvo una experiencia muy positiva en los años escolares intermedios. Los maestros lo llamaban 'flojo" y "estúpido", términos que nunca habiamos oido antes. Muchas veces le dijeron "¡ponle ganas!"

Investigando

Nosotros decidimos que teníamos que encontrar una escuela secundaria que pudiera atender a sus necesidades en una manera más positiva, ofreciendole más apoyo. Pero antes de empezar a investigar, necesitamos hacernos varias preguntas:

Mientras buscábamos las respuestas, hicimos algunos cambios en la forma en que hacíamos las cosas en la casa. El más importante fué incluir a nuestro hijo en el proceso de tomar decisiones. Nos dimos cuenta de que él necesitaba estar incluído activamente en el proceso para que él pudiera luchar por sus propias cosas en el futuro.

El encontrar una escuela adecuada nos tomó mucho tiempo y energia. Nuestros hijos siempre fueron a la escuela pública, pero en esta ocasión consideramos tanto las escuelas públicas como las privadas para nuestro hijo ya que él tiene una DA.

Nosotros revisamos la forma Preguntas para hacerle a las escuelas privadas antes de empezar nuestra investigación. Recogimos información de las escuelas de las que habíamos oído por medio de nuestros amigos, y buscamos en las páginas amarillas del directorio telefónico. También visitamos muchas escuelas y leimos muchas clases distintas de libros sobre cómo seleccionar una escuela.

Cuando fuimos a las escuelas, fue muy importante para nosotros:

Como familia nosotros discutimos lo que esperabamos de la escuela, incluyendo:

Escogiendo

Nuestro hijo decidió atender una escuela secundaria pequeña e independiente. Los maestros, el personal y los estudiantes conocian las necesidades especiales de cada estudiante y lo que cada uno podía contribuir a la escuela.

La escuela que él escogió no tenía un programa de educación especial, pero ellos usaban una variedad de métodos educativos para ayudarle a los estudiantes con todo tipo de necesidades del aprendizaje. Por ejemplo, cuando nuestro hijo tenía dificultades con el álgebra, el maestro utilizó el conocimiento que nuestro hijo tiene sobre computadores para ayudarle a entender que las ecuaciones usadas en las hojas de computador eran en realidad ecuaciones algebráicas.

Nuestro hijo fue a esa escuela por tres años. Durante ese tiempo él aumentó su auto-estima y confianza en sí mismo. Al mismo tiempo que él aprendía más de sí mismo y de la forma en la que él procesa información, el incrementó su conocimiento académico. Nosotros terminamos aceptando que la escuela siempre será algo dificil para él, pero también nos dimos cuenta de que puede ser un sitio en el que él puede tener éxito.

Para su último año de escuela secundaria nuestro hijo resolvió ir a la escuela pública en lugar de continuar en la privada. El quería saber como le iría en una escuela más grande para poder empezar a prepararse para la universidad. Y él también quería disfrutar de las actividades extra-curriculares que son parte del programa de las escuelas públicas. El sintió que ya había aprendido como buscar la ayuda y los recursos académicos que él necesitará.

El orgullo que sentimos el día de su graduación fué casi tan grande como la confianza que nuestro hijo tiene ahora en sí mismo y en su futuro. El comprobó que él puede tener éxito por sí mismo.