Los padres que tienen dificultades manteniendo la paz entre hermanos podrían preguntarse si sus hijos llegarán siquiera a dirigirse la palabra cuando sean adultos, y mucho menos a ser amigos. ¿Qué ocurrió con el sueño de tener hijos que fueran mejores amigos? Criarse juntos no garantiza una amistad perpetua, pero los padres pueden adoptar medidas para ayudar a que sus hijos se vuelvan amigos… con el tiempo. Además, debido a que esta relación entre hermanos probablemente será las más duradera de sus vidas, rendirá sus frutos si la relación es positiva. Aquí tienes 9 formas de fomentar el vínculo afectivo entre tus niños.

  1. Reconocerse cada uno como individuos.

    Incentiva sus diferencias y preferencias individuales, pero evita compararlos o etiquetarlos. Si consideras a uno de tus hijos como “el inteligente” y al otro como “el artístico”, ellos pensarán lo mismo y eso creará fricción entre ellos.

  2. Evita el favoritismo.

    Podría sonar obvio, pero ten en cuenta que los niños podrían interpretar tus acciones de manera contraria a tu intención, sobre todo si uno de ellos es más propenso a meterse en problemas.

  3. Enséñales a resolver sus propios conflictos.

    Los hermanos se ayudan entre sí a aprender sobre la resolución de conflictos, afirma Laurie Kramer, profesora de Estudios Familiares Aplicados y directora fundadora del Family Resiliency Center en la Universidad de Illinois. Sin embargo, su conocimiento sobre resolver disputas no es innato. Necesitan guía y ejemplo de tu parte.

  4. Sé justo.

    Los niños suelen pensar que “justo” significa equitativo. Si no puedes tratarlos de forma equitativa a causa de la diferencia de edad, por ejemplo, explica esa distinción.

  5. Enséñales a comunicarse.

    Los niños podrían olvidar que sus hermanos no pueden leerles la mente. Ayúdales a comunicarse entre sí lo que sienten, lo que quieren y lo que necesitan.

  6. Creen buenos recuerdos.

    Los hermanos pasan mucho tiempo juntos. Contribuye a que la mayor parte de ese tiempo sea de calidad, donde interactúen de forma positiva.

  7. Bríndales espacio.

    Busca la manera de proporcionarle espacio personal a cada uno de tus hijos y enséñales a respetar el espacio de los demás. En algunos casos, esto podría referirse a las ocasiones cuando se encuentren en la misma área, pero no quieren ser molestados o interrumpidos por los demás.

  8. Establece reglas familiares y expectativas.

    Si una de tus reglas prohíbe los insultos, no los permitas.

  9. Incentiva una conducta cariñosa.

    O “lávales el cerebro”, indica la madre bloguera Amanda White. Cuando sus hijos eran pequeños (y resultaba sencillo), los hacía abrazarse y decir: “¡Te quiero!” antes de dormir. Relata que les dice con regularidad: “¡Ella es tu mejor amiga!” y “¡serán mejores amigos por siempre!”. “¿Y saben qué?”, escribe White, “¡Lo creen!”.

Translated by: SpanishWithStyle.com

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Updated: diciembre 6, 2019