Por buen estudiante que sea su hijo, siempre habrá momentos en los que tenga dificultades para terminar sus tareas.

Quizás un día su hijo haga sus tareas con entusiasmo mientras y al siguiente solo se preocupe por el deporte o cualquier otra cosa. Aquí tiene algunas sugerencias para ayudar a su hijo a concentrarse durante los momentos en que disminuye su entusiasmo.

Escoja una hora y lugar específico para estudiar.

Es importante que usted le de un horario y lugar específico para que su hijo haga sus tareas. Si está en la escuela intermedia o secundaria, déjelo escoger su propio horario.

Comience paso a paso.

A veces los niños pueden sentirse abrumados por la cantidad de tarea que tienen que hacer, especialmente en los grados superiores. Ayude a su hijo a tomar las cosas con calma, ver las tarea para cada materia y el tiempo que le tomará cada una. Después ayúdele a formular un plan dividiendo cada tarea en pasos más pequeños para manejar mejor su tiempo.

Un espacio silencioso y con suficiente luz.

Es mejor hacer la tarea en un cuarto con suficiente luz y relativamente silencioso. Esto reduce la distracción y ayuda a mantener la concentración.

Déjele tiempo para jugar después de la escuela.

Los estudiantes necesitan descansar de sus responsabilidades escolares. Un equilibrio saludable entre el trabajo escolar y tiempo libre no sólo ayudará a su hijo rendir mejor en la escuela, sino también a desarrollar buenas costumbres para manejar mejor su tiempo.

Ayúdele con su tarea.

No debe hacer las tareas a su hijo ni volver a enseñarle lo que ya ha aprendido en clase, pero puede ayudarle mostrando interés por lo que hace y estando disponible para enseñarle a resolver problemas de manera independiente. Por ejemplo, si está trabajando en un proyecto sobre las elecciones presidenciales, puede mostrarle artículos que hablen del tema.

Reconozca su trabajo.

Los niños de todas las edades necesitan saber cuando están haciendo las cosas bien. Exprese su satisfacción con elogios, reconozca sus éxitos y motívelo con su entusiasmo para que siga esforzándose (especialmente cerca del fin del curso escolar, cuando puede sentir más pereza al hacer sus tareas). Los elogios pueden producir resultados muy favorables: aumentan la confianza en uno mismo y refuerzan los hábitos de estudio.

Converse con el profesor sobre sus inquietudes.

Si a su hijo le falta motivación y usted ya ha intentado entusiasmarlo por todos los medios a su alcance, comparta su preocupación con el profesor. Es importante que averigüe si el problema radica en la cantidad de tarea, la materia en sí o la actitud de su hijo hacia el estudio. Un diálogo franco con el profesor le ayudará a prevenir problemas potencialmente serios más adelante.

Busque ayuda en el internet.

Consejos prácticos para los padres sobre las tareas escolares
Este sitio web del Departamento de Educación de los Estados Unidos contiene información acerca de “No Child Left Behind”, una nueva ley educativa. Incluye información para padres sobre la cantidad de tareas que pueden considerarse razonables dentro de las exigencias académicas estipuladas por la ley. También incluye ideas para ayudarles con las tareas de matemáticas y lectura.
 

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