Cuando una molesta madre abordó al director Michael Mann (video en inglés) hace algunos años respecto a la calificación reprobada de su hija en matemáticas, Mann era plenamente consciente del problema. Su escuela, North Star Academy Washington Park High School (video en inglés) en Newark, Nueva Jersey, sabía que un número excesivo de sus estudiantes tenía problemas para mantener un buen desempeño académico. Lo observó en las aulas y obtuvo la información. Los números revelaron claramente que los estudiantes que venían de otras escuelas estaban muy atrasados en matemáticas e intentaban (muchas veces sin suerte) igualar el ritmo del exigente currículo de la escuela chárter.

Mann ya había organizado clases grupales semanales con un maestro para brindar apoyo adicional, llevando a los docentes al límite de sus horarios. Reconfortó a la madre diciéndole que su hija estaba inscrita en las clases particulares semanales que dictaba el maestro.

La respuesta de la madre fue reveladora para el director. Recuerda que le dijo: “¿Una hora? No es suficiente. Sigue reprobando. ¿Qué hará al respecto?”. Mann recuerda haber sentido que la rabia y la verdad detrás de la frustración de aquella madre lo tomó por sorpresa. “En aquel entonces, no tenía otra respuesta para darle”.

Más tarde en su oficina, a Mann lo invadió la culpa. No podía pedirles a los maestros, quienes ya estaban saturados, que trabajaran más. Sin embargo, los estudiantes necesitaban más intervención personalizada para alcanzar el éxito académico.

Fue entonces cuando Mann tuvo una revelación. Quizás algunos de sus estudiantes estarían dispuestos a servir como tutores de sus compañeros.

Estudiantes ayudando a estudiantes

Mann se puso manos a la obra organizando tutorías entre compañeros en su escuela. El programa de su escuela se une al creciente número de escuelas secundarias que usan las tutorías entre compañeros como un método para aumentar el éxito académico. La práctica es bastante simple: un estudiante académicamente avanzado dicta clases particulares a otro estudiante con dificultades académicas. El objetivo y la promesa es ayudar académicamente a ambos estudiantes, invitándoles a ser aprendices activos que cooperan para alcanzar el éxito académico.

La práctica de estudiantes aprendiendo de otros estudiantes se remonta a siglos atrás. Sin embargo, las tutorías entre compañeros se hicieron más formales en la educación durante los años 1800, y para la década de 1970 ya se consideraba una importante herramienta de enseñanza (enlace en inglés). Hoy en día se aplica en escuelas desde primaria hasta la universidad. Para las escuelas con maestros saturados y presupuestos limitados, las tutorías entre compañeros son consideradas como una intervención rentable cuyos beneficios tanto para los tutores como para los aprendices han sido demostrados.

La mayoría del tiempo, los estudiantes más avanzados ayudan a otros estudiantes a repasar y reforzar conceptos aprendidos en clase, a menudo durante tiempo de estudio o, en ocasiones, durante sesiones fuera de la escuela. Sin embargo, existen diversos modelos de tutoría entre compañeros: algunos emparejan estudiantes con una considerable diferencia de edad, como un estudiante de quinto grado que ayuda a uno de primero de la escuela primaria, o un estudiante de último año que ayuda a uno de primer grado de la escuela secundaria. (Las investigaciones demuestran que la diferencia de edad óptima entre tutor y aprendiz es de dos años). Otros asignan parejas dentro del mismo grado. Los estudiantes que están al mismo nivel podrían turnarse como tutor y aprendiz. Grupos pequeños o incluso clases enteras pueden reemplazar la enseñanza en parejas.

Una práctica que conduce al éxito académico

Se ha demostrado que las tutorías entre compañeros producen resultados académicos y sociales positivos para los estudiantes desde el kínder hasta el último año de escuela secundaria. Un análisis de investigación del 2013 (enlace en inglés) descubrió que los estudiantes que participaban en tutoría entre compañeros mostraban avances académicos en todas las áreas de contenido y niveles de grado, incluyendo a los estudiantes con discapacidades. Los estudiantes con trastornos emocionales y conductuales recibían mayores beneficios.

“Creo que lo más útil de estos programas no es tanto que les enseñen material nuevo a los niños”, señala Dough Fuchs, profesor de educación especial en Vanderbilt University. “Sino que le brindan al estudiante una oportunidad de practicar de forma intensiva las habilidades que necesita en las distintas áreas académicas, como la lectura y las matemáticas”.

Un beneficio para todos los estudiantes

Los beneficios no son solo para los estudiantes que reciben tutoría. En un estudio del 2010 sobre tutoría entre compañeros en el área de ciencia (enlace en inglés), los estudiantes reportaron que enseñar los motivaba a reforzar su conocimiento de ciertos conceptos y los ayudaba a identificar lagunas en sus conocimientos. Un análisis de investigación de 1982 (enlace en inglés) demostró que tanto tutores como aprendices mostraban un mejor desempeño en pruebas de lectura y matemáticas en comparación a otros estudiantes en grupos de control. “Si organizas la tutoría entre compañeros de forma correcta, obtendrás beneficios tanto para el tutor como para el aprendiz”, señala Keith Topping, profesor de investigación social y educativa en la Universidad de Dundee en Escocia.

Las investigaciones han demostrado que la tutoría entre compañeros también puede influir de forma positiva en las relaciones sociales. En una revisión de estudios anteriores del 2014 (enlace en inglés), los estudiantes desde kínder hasta doceavo grado que participaban en distintos modelos de tutoría entre compañeros mostraron un desarrollo en habilidades sociales, aumentaron las interacciones sociales positivas con otros estudiantes e incrementaron la participación académica.

Para algunos aprendices, el mayor beneficio es contar con un aliado. Kymani Fraser, un tutor de último año de escuela secundaria de North Star en Newark, Nueva Jersey, relata que abogaba por su estudiante asignado ante los maestros. Como resultado, el estudiante recibió más atención personalizada en clase, señala Kymani, y esto le hizo sentir más apoyo y motivación para aprender.

“Sentí que era capaz de generar un cambio en su vida, y él logró mejorar sus calificaciones”, relata Kymani. “El simple hecho de tener tal impacto en él me hizo sentir que cumplía un papel importante”.

Tutoría entre compañeros al rescate

El programa de tutoría entre compañeros de North Star comenzó con pequeñas sesiones grupales durante el tiempo de estudio, y se volvió virtual durante la pandemia cuando los estudiantes comenzaron a atrasarse con el aprendizaje a distancia. Las parejas se reunían dos veces a la semana en sesiones a través de Zoom, y cerca del 54 por ciento de los estudiantes que recibieron tutoría este año aprobaron una clase en el segundo trimestre que habían reprobado en el primer trimestre, afirma Mann. El programa también busca fomentar conexiones sociales y promover una cultura escolar positiva (video en inglés), siendo este uno de los motivos por los que Mann permite que los tutores soliciten ser asignados a compañeros específicos.

“Pienso que tener a alguien que sea amigo del estudiante, o al menos un conocido, es de mucha ayuda pues establece una sensación de interés y le demuestra al estudiante que le importa a su compañero tutor”, explica el tutor de primer año de escuela secundaria Sage Jones. “No me asignaron contigo con el propósito de ser otra persona que te presione. Realmente me preocupo por ti, por el trabajo que hacemos juntos y quiero verte alcanzar el éxito”.

El enfoque de tutoría entre compañeros de la escuela School of Industrial Design, Engineering and Art (iDEA, enlace en inglés) también enfatiza el éxito colectivo. Es una de las tres escuelas secundarias en Tacoma, Washington, que ofrecen el programa BRIDGE (Building Relationships in Diverse Group Environments). Los tutores de BRIDGE asisten a clases con su estudiante durante la asignatura con la que está teniendo problemas para brindar apoyo, que puede ir desde ayudar con la toma de notas hasta ayudar a desarrollar conexiones y temas de discusión.

El codirector de iDEA, Zach Varnell, afirma que no es poco común que un estudiante sirva como BRIDGE en una clase y reciba ayuda de otro tutor en otra clase.

“Hay ciertas fortalezas y áreas de apoyo que todo estudiante necesita”, explica. “Por lo tanto, en un principio, la misión del programa BRIDGE era identificar la forma en que los estudiantes pueden ser líderes para otros estudiantes en áreas donde se destacan, y a la vez estar dispuestos a apoyarse en otros estudiantes en áreas donde necesitan ayuda adicional”.

Apoyando a estudiantes de todos los niveles

Los programas de tutoría entre compañeros suelen abrirse para apoyar a los estudiantes con más dificultades. Sin embargo, es importante evitar etiquetar simbólicamente a los niños como “inteligentes” o “no tan inteligentes”. Dicho esto, ¿cómo se puede desarrollar un programa que beneficie a todos los estudiantes?

Para empezar, no excluyas a nadie, señala Topping. Algunos estudiantes que los educadores podrían no considerar de inmediato como un tutor ideal (como los que están aprendiendo inglés o aquellos con problemas de aprendizaje) pueden tener un enorme impacto en sus compañeros, afirma, a pesar de que podrían necesitar más orientación durante el proceso.

La enseñanza entre estudiantes es usada comúnmente para atender e incluir mejor a los estudiantes con discapacidades. iDEA, en Tacoma, es una escuela inclusiva donde los estudiantes con planes educativos especiales (o no) aprenden juntos en las mismas aulas, y el programa BRIDGE es parte de lo que lo hace posible, explica Varnell. Para implementar algo similar, las escuelas deberían enfocarse en crear una cultura centrada en el sentido de comunidad, señala.

“Se trata de que todos los estudiantes entiendan que su trabajo en la escuela y la razón de asistir a esta no se limita a avanzar en el aprendizaje individual”, explica Varnell. “Se trata de ser parte de la comunidad y reconocer que en esa comunidad a la que pertenecemos, solo avanzaremos todos si todos tenemos los medios para hacerlo”.

Topping aboga por tutorías para toda la clase, donde se emparejen a todos los estudiantes de dos aulas, generalmente en diferentes niveles de grado, para que sirvan de tutores durante la jornada escolar. Explica que esto evita etiquetar a los estudiantes que necesitan ayuda como débiles o de bajo rendimiento, y permite que todos los estudiantes se beneficien. “Si incluyes a toda la clase, e incluyes estudiantes de todas las edades, entonces podrás incluirlos a todos y cada uno de ellos”.

Cómo lograr que la tutoría entre compañeros funcione

Los beneficios de la tutoría entre compañeros pueden disminuir si no se implementa correctamente. A continuación, algunos aspectos a considerar:

  • Para mayor efectividad, los estudiantes necesitan capacitación instructiva antes de asignarlos como tutores. Una actividad de capacitación introductoria: pídeles a los tutores que les expliquen a sus compañeros cómo atarse los cordones, paso a paso. Este sencillo ejercicio ayudará a los estudiantes a aprender a enseñar de forma metodológica y reflexiva.
  • Idealmente, las sesiones deberían enfocarse en practicar habilidades e incentivar el pensamiento crítico, en lugar de memorizar información, y la tutoría entre compañeros debería complementar el aprendizaje en el aula, no intentar reemplazarlo. “La enseñanza entre estudiantes no, y hago hincapié en el “no”, busca reemplazar a la buena enseñanza dictada por un maestro”, aclara Fuch.
  • Podría ser tentador emparejar al estudiante de mayor desempeño con el estudiante de menor desempeño, pero Topping explica que la tutoría trae más beneficios para ambos estudiantes cuando no hay mucha diferencia entre sus habilidades. Los aprendices obtienen mejores beneficios cuando hay una diferencia de dos años en términos de edad o conocimiento entre ellos, señala.
  • Cuando existe una incompatibilidad de personalidades, puedes darle al estudiante la opción de ser asignado con otro compañero, pero Topping señala que es preferible no separar parejas que estén teniendo un buen desempeño.

Tutoría entre compañeros en tu escuela

Para padres…

  • Si tu escuela cuenta con un programa de tutoría entre compañeros, pregunta por su organización y el método que usan para elegir a los tutores.
  • Si tu escuela no cuenta con este programa, inicia una conversación sobre la tutoría entre compañeros preguntando cuáles son los métodos de la escuela para apoyar a los estudiantes con problemas académicos. “¿Cuáles son sus sistemas de detección anticipada para saber que un estudiante está atrasándose?”, aconseja Mann. “¿Y qué medidas toman en caso de que se atrase y cuando ya está atrasado?”.

Para educadores y administradores…

  • Si estás interesado en organizar un programa de tutoría entre compañeros, dale un vistazo a esta guía de implementación (enlace en inglés) para las escuelas secundarias creada por la National Scholar Foundation (enlace en inglés), la cual incluye testimonios de los estudiantes, materiales para el desarrollo del programa, ejemplos de actividades de capacitación y más.

Este artículo es parte de nuestra serie de artículos transformando la escuela secundaria, una colección de historias, videos y podcasts que exploran las prácticas que preparan a los estudiantes para alcanzar el éxito en la universidad y más allá.