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Cuando era niño, Sanjay Mahboobani era un lector apasionado. Viajaba a través del tiempo con Jack y Annie en la saga La Casa del Árbol y devoraba todos y cada uno de los libros de Harry Potter tan pronto como llegaban a la librería local.

Pero a medida que crecía, Sanjay, que vive en Redondo Beach, CA, comenzó a perder interés en la lectura. Ahora que Sanjay está en la escuela secundaria, rara vez lee por placer. “Prefiero jugar videojuegos, practicar baloncesto o incluso salir con mis amigos”, dice.

Sanjay es solo un ejemplo de una tendencia que los expertos en educación han estado observando con creciente alarma: un gran número de chicos no lee, y esto contribuye a una abrumadora brecha de rendimiento entre chicos y chicas.

La brecha de rendimiento entre géneros

En todos los niveles de grado, los chicos están significativamente detrás de las chicas en lectura, según la Evaluación Nacional del Progreso Educativo de Estados Unidos. Los chicos tienen más probabilidades que las chicas de ser diagnosticados con una discapacidad de aprendizaje (enlace en inglés) en la lectura, y los chicos leen por placer con menos frecuencia que las chicas. En una encuesta realizada en el 2016 (enlace en inglés) a más de 2.000 chicos estadounidenses, poco más del 50 por ciento de los chicos y el 72 por ciento de las chicas dijeron que les gustaba leer libros durante el verano. Solo el 27 por ciento de los chicos (frente al 37 por ciento de las chicas) dijeron que leían por placer la mayoría de los días.

Los expertos creen que esta brecha es responsable de otro hecho perturbador: a medida que las tasas de finalización de la universidad continúan aumentando en este país, los hombres jóvenes no han mantenido el ritmo. Desde principios de la década de 1990, las tasas de graduación universitaria han aumentado constantemente para las mujeres, pero se han mantenido estancadas para los hombres. En 2016, por ejemplo, el 22 por ciento de las mujeres hispanas de 25 a 29 años tenía una licenciatura, mientras que solo el 16 por ciento de los hombres hispanos de 25 a 29 años la tenía.

A medida que los chicos avanzan hacia la universidad, las malas habilidades de lectura pueden obstaculizar su éxito en todas las materias. Susan Tobia, vicepresidenta adjunta de asuntos académicos de la Universidad Comunitaria de Filadelfia, dice que los estudiantes que han pasado menos tiempo leyendo están en desventaja cuando la lectura se convierte en una parte importante del plan de estudios. “Las clases de nivel universitario requieren pensamiento crítico y reflexión, y muchos de nuestros estudiantes tienen problemas con la comprensión lectora básica”.

Esto no solo ocurre con los cursos universitarios sino también en nuestro mercado laboral contemporáneo, que exige habilidades de lectura y escritura de alto nivel. Hace cuarenta años había muchas oportunidades de empleo para los chicos que no leían ni escribían bien. Pero en las últimas décadas, los trabajos para empleados no calificados han pasado a subcontratistas en el extranjero. Y los chicos no pueden rendir bien en matemáticas y ciencias a menos que tengan una base sólida en lectura y escritura.

¿Cuál es la razón por la que los chicos no leen?

Los expertos citan una serie de factores diferentes para explicar la crisis de los chicos y la lectura.
De acuerdo con el periodista Richard Whitmire, autor de Why Boys Fail: Saving Our Sons from an Educational System That’s Leaving Them Behind (enlace en inglés), las demandas académicas aceleradas de hoy en día han sido difíciles para los chicos, que tienden a desarrollarse más lentamente que las chicas.

“Para preparar a los estudiantes para una economía más sofisticada, los educadores sabiamente implementaron planes de estudio más difíciles para todos los grados. Los preescolares de hoy se enfrentan a los desafíos que enfrentaron los estudiantes de primer grado hace veinte años. A simple vista, eso tiene sentido, pero los chicos tienden a desarrollar sus habilidades orales más tarde que las chicas”, dice. Como resultado, muchos chicos se retrasan en los primeros grados y nunca se ponen al día.

Los retrasos iniciales en el desarrollo de los chicos a menudo se ven agravados por la forma en que muchas escuelas abordan la lectura. A medida que los chicos llegan a cuarto y quinto grado, los textos que leen se vuelven más desafiantes. Pero los chicos a menudo no reciben el apoyo que necesitan para comprender o interpretar lo que están leyendo, por lo que comienzan a verse a sí mismos como no lectores.

Los expertos en lectura también señalan que, dado que la mayoría de los maestros son mujeres, éstas tienden a asignar libros que son más atractivos para las chicas; mientras tanto, los chicos reciben mensajes negativos de padres y maestros cuando gravitan hacia revistas, novelas gráficas y libros que presentan escenas sangrientas o humor grosero.

También está el tema de los modelos a seguir. En general, las mujeres leen más que los hombres, según el Centro de Investigación Pew (enlace en inglés). Si el padre de un chico no lee y le animan a leer su madre y sus maestros (en su mayoría mujeres), probablemente comenzará a ver la lectura como algo que hacen las chicas.

Para cuando los chicos llegan a la escuela secundaria, un gran número se queda atrás y pierde interés en la lectura; para muchos, los requisitos de lectura de la escuela secundaria son la gota que colma el vaso. El estudiante de décimo grado, Sanjay Mahboobani, dice: “La enorme carga de trabajo que los maestros nos dan por cada libro es la raíz de nuestro odio a la lectura”.

La hipnotizante atracción por las pantallas

Muchos padres se preguntan si apagar los videojuegos y otras pantallas motivaría a los chicos a leer. Una mejor idea podría ser tratar de crear un equilibrio entre la lectura y las actividades que los chicos consideran más divertidas.

Los adolescentes como Sanjay Mahboobani no solo encuentran los videojuegos más emocionantes que la lectura, sino que también dicen que es más social. “Leer es más un pasatiempo individual y me gusta estar con un grupo de personas en lugar de estar solo”, manifiesta.

Algunas formas de fomentar la lectura en los chicos:

Da el ejemplo leyendo. Lee diferentes materiales para transmitir el mensaje de que leer es una forma de aprender sobre los diferentes aspectos del mundo.

No rechaces lo que el chico lee. Si el chico recibe una reacción negativa cada vez que abre una novela gráfica o un libro de contenido sangriento o humor deslucido, dejará de leer por completo. Amplía tu definición de lectura. Las revistas, blogs, sitios web, libros de historietas y otros materiales son a menudo más interesantes para los chicos que las novelas clásicas porque tienen bloques de texto más cortos que son más atractivos para muchos chicos.

Aprovecha la tecnología. Algunos chicos están más interesados en leer si pueden usar un Kindle o un iPad. Los libros hechos para estos dispositivos a veces tienen características interactivas y el niño puede no sentirse abrumado por la longitud del libro si realmente no puede ver el número de páginas restantes. Algunos chicos también prefieren los audiolibros.

Haz conexiones a través de la lectura. Si un chico está interesado en los automóviles o los deportes, por ejemplo, busca artículos y libros sobre estos temas y discútelos con él después de que los haya leído.

Translated by: SpanishWithStyle.com

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