Advertisement

HomeSpanish

Cómo influir en la escuela de su hijo

¿Cuál es la mejor forma de ayudar en la escuela de su hijo? A continuación encontrará algunos consejos para aportar tiempo y esfuerzo que realmente influyen.

Por Marian Wilde , Personal de GreatSchools

En el mundo de hoy de expectativas altas de rendimiento escolar, brechas de rendimiento y presupuestos escolares reducidos, los padres se pueden sentir desconcertados sobre cómo pueden ayudar más en la escuela. ¿Dónde comenzar? ¿Qué clase de aporte realmente importa?

Continúe leyendo para encontrar respuestas a estas preguntas y recibir consejos sobre cómo influir en la escuela de su hijo.

Dos modelos de participación de los padres

De acuerdo con The Case for Parent Leadership (publicado por KSA-Plus Communications y The Prichard Committee for Academic Excellence), hay dos modelos de participación de los padres: el modelo estándar y el nuevo. El modelo estándar incluye actividades tan tradicionales como el voluntariado en el salón de clase o en el área de juego, ayudar con la tarea, entrenar equipos de deportes, recaudar fondos y, por supuesto, asistir a las reuniones de la PTA.

El modelo estándar sin duda es loable, pero el nuevo modelo de participación de los padres agrega algo más a la ecuación: una asociación para mejorar las escuelas. Los padres ya no deben suponer que los funcionarios de la escuela y los maestros son los expertos y que los padres tienen, a lo más, sólo una función de apoyo en las escuelas. Los padres de hoy pueden cumplir una función importante asignándole la responsabilidad a las escuelas, estableciendo altas expectativas para las instalaciones de las escuelas y el logro a nivel escolar, y ayudando a crear programas que impulsen a las escuelas a mejorar.

Algunos consejos de líderes de padres

Las formas en que los padres pueden participar son mucho más variadas de lo que eran antes y muchos padres han demostrado que al participar sí influyen. Muchos padres desafiaron los programas escolares de almuerzo para que mejoraran, prohibieron los refrescos y la comida chatarra en las máquinas expendedoras de las escuelas, y expusieron un fraude en la oficina del distrito escolar. Otros han formado grupos de padres de preescolares para apoyar la escuela de su vecindario. Otros incluso han creado programas de tutoría académica para cerrar una brecha de rendimiento dentro de la población de estudiantes de la escuela.

Cruzada por una mejor nutrición escolar

Cuando la madre de un estudiante de escuela intermedia de San Francisco, Dana Woldow, se dio cuenta de que los niños "almorzaban una botella grande de refresco y un paquete grande de papas fritas," decidió que había que hacer algo.

Desafortunadamente, sus esfuerzos iniciales se enfrentaron con la resistencia de un director de nutrición del distrito poco colaborador. Su solución fue ir directamente con el superintendente para pedirle permiso para lanzar un programa piloto en su escuela que prohibía la comida chatarra durante medio año. Habiendo conseguido este permiso, ella y otros padres con ideas afines reunieron un comité de maestros, estudiantes y padres para sacar adelante el proyecto. Con su esfuerzo pudieron probar que se podían prohibir los refrescos y la comida chatarra de las máquinas expendedoras, que se podía preparar comida a la carta, y que los ingresos de las ventas de comida saludable igualaban (y en este caso superaban) las ventas de comida chatarra.

Dana aconseja a los líderes de padres que nunca se rindan. "Deben comprometerse", dice. "La mayoría de los obstáculos que encontrarán en el camino son puestos por burócratas. Cuando se dan cuenta de que es más fácil darles lo que quieren que seguir luchando contra ustedes, les darán lo que desean."

ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT