No hace mucho tiempo, su hijo estaba ingresando a la escuela media y hecho un manojo nervios, preocupándose sobre cómo se haría camino en una escuela nueva y enorme, sobre si tendría amigos, o si las clases serían muy difíciles. Ahora está frente a la escuela secundaria y ¿adivine qué le preocupa? Las mismas cosas. Además, él sabe que ahora sí es importante. Tiene que decidir si quiere ir a la universidad o a trabajar. Debe acumular suficientes créditos para graduarse y quizás tenga que pasar un examen de egreso estatal obligatorio. Y además se preocupa por citas amorosas, obtener una licencia de conducir, el primer trabajo…

Bien. Tomemos las cosas con calma. La escuela secundaria es un momento de grandes cambios y muchas “primeras veces” y transiciones. Por suerte, usted y su estudiante no tienen que lidiar con todo al mismo tiempo y por cierto no tienen que hacerlo durante las primeras semanas del primer año de la escuela secundaria. Entonces, analicemos de manera relajada lo que sí es importante en la transición de la escuela media a la escuela secundaria y qué otras preocupaciones podrían surgir para un niño con dificultades de aprendizaje.

Estudiante de segundo año habla del pasado

Esteban*, un estudiante de segundo año y 16 años de edad que tiene dificultades de aprendizaje reflexiona sobre sus primeras semanas en la escuela secundaria: “Estaba un poco preocupado sobre si me perdería en la escuela nueva. Pero sabía que había salido adelante en la escuela media y que ya había pasado por la experiencia de tener un casillero, entonces me di cuenta de que podría llegar a donde tuviera que hacerlo. Después de un par de días, no tuve problemas.”

Esteban no solo pasó de la escuela media a la secundaria, sino que también cambió de una escuela privada a una escuela pública. él le da el rédito a sus amigos y a los deportes por ayudarlo a facilitar la transición. “Yo ya conocía a gente de mi vecindario y del equipo de natación y ver caras familiares me ayudó mucho. Me hizo sentir más cómodo. Y además, cuando me probaron para el equipo de waterpolo, conocía más gente aún.”

Por otro lado, las clases me preocupaban más. Esteban dice: “La cantidad de trabajo aumentó muchísimo. La escuela media era más relajada. En la escuela secundaria, los maestros son más estrictos y hay más fechas de entrega.” él dice que sus padres fueron (y aún son) una gran ayuda. “Cuando me siento desanimado, ellos me recuerdan que las cosas mejorarán y me ayudan a que siga avanzando.”

La experiencia de Esteban confirma los descubrimientos de las investigaciones formales: Los niños que pasan a la escuela secundaria dependen mucho de sus amigos y al menos al principio, la cantidad de trabajo que tienen los toma por sorpresa (Letrello, T., 2002; Mizelle, N.,2000; Akos, P.,2004). Esto se aplica a los estudiantes con y sin problemas de aprendizaje. La participación de Esteban en el equipo de natación y waterpolo probablemente contribuyó a una mejor transición. Los estudios demuestran que los estudiantes que sienten que pertenecen a la comunidad escolar están más motivados y consiguen mayores logros académicos (Isakson & Jarvis, 1999). Los padres deben saber que la transición va más allá de las primeras semanas de escuela. Muchas escuelas tratan la transición como un proceso a largo plazo, que comienza en el 8vo grado y continúa en el 9no, y brindan múltiples posibilidades de apoyo e información para ayudar a los estudiantes a establecerse social y académicamente (Equipo de desarrollo ERIC de 2006; Isakson & Jarvis, 1999; Red Nacional de Escuelas Asociadas, 2005).

Elegir cursos de primer año: El primer paso en la transición

Los estudiantes saben que lo que sucede en la escuela secundaria cuenta. La selección de cursos y los puntajes ayudan a determinar qué caminos se abren inmediatamente después de la escuela secundaria. Esa es una buena razón para que usted y su hijo comprendan a fondo las opciones que ofrece la escuela secundaria cuando se registra para las clases de primer año durante el octavo grado.

Los cursos de primer año se limitan en su mayoría a aquellos que cumplen con los requisitos de graduación, con poco espacio para más. En la escuela de Esteban, los estudiantes de primer año sólo tenían un ciclo abierto para una materia a elección. él y sus padres eligieron usar ese espacio para estudiar un idioma extranjero, y sacarse ese requisito de encima lo antes posible. En retrospectiva, la madre de Esteban piensa que quizás no haya sido la mejor elección. “Al incluir español como clase de elección, todas las clases del primer año de Esteban fueron académicas. él tuvo que trabajar/estudiar tanto en cada curso que quizás hubiera sido mejor elegir algo más creativo, como para darle un descanso.

Usted y su estudiante deben estar al tanto de cualquier flexibilidad o “cursos” disponibles durante los cursos obligatorios del primer año. Por ejemplo, una de las versiones de álgebra conduce a la clase de trigonometría y cálculo, mientras que otra versión cumple con los requisitos de matemáticas pero no prepara al estudiante para los cursos más avanzados. Comprender esos detalles permite que usted elija los cursos del noveno grado más apropiados para su hijo sin cerrarle, sin darse cuenta, los caminos académicos a medida que transita por la escuela secundaria.

Elegir los cursos que maximicen las opciones para después de la escuela secundaria es una tarea difícil para estudiantes y padres. El estudiante promedio de octavo grado, no sabe si después de la escuela secundaria irá a la universidad, a entrenamiento vocacional o a trabajar. Esa incertidumbre natural hace que sea aún más importante dejar muchos caminos abiertos. Trabaje junto con el consejero académico del estudiante para llegar a un balance apropiado entre los cursos académicos y elegidos para el primer año de escuela secundaria de su hijo.

Prepárese para hacer cambios

Una vez que la cantidad de trabajo de la escuela secundaria se regulariza, quizás encuentre que las estrategias de estudio y modificaciones que funcionaron hasta el momento, ya no sean apropiadas. Esto se debe al continuo desarrollo cognoscitivo, lo que significa que el adolescente está comenzando a pensar de manera más abstracta, usa razonamientos más complejos y forma sus propias opiniones. Esto se ve reflejado en el trabajo durante toda la escuela secundaria y se hace cada vez más demandante.

La madre de Esteban recuerda: “Siempre supimos que Esteban tenía que trabajar más que otros chicos para terminar sus tareas. Pero en cuanto comenzó el primer año de escuela secundaria se hizo obvio que sólo el trabajo duro y la determinación ya no eran suficientes. él estaba agotado. Yo estaba agotada. Fue entonces cuando comenzamos a reunirnos con el consejero y a hablar sobre modificaciones. Ahora a Esteban le dan más tiempo en los exámenes y a veces toma los exámenes separado del resto de la clase. Esto ayuda, pero él aún tiene que trabajar muchísimo.

Preste atención a cómo su hijo está manejando la cantidad de trabajo que tiene.

  • El aumento de las demandas de lectura, ¿requieren que comience a usar libros en audio?
  • ¿Necesita grabar el dictado de clases?
  • ¿Lo ayudará a tomar mejores notas una computadora portátil?

Cambiar de enfoque y agregar estrategias a medida que su hijo progresa más allá de su primer año lo ayudará a mantener las cosas encarriladas. Manténgase en comunicación con su consejero, y si su hijo tiene un Programa de Educación Individualizado (PEI), revíselo con frecuencia para asegurarse de que sigue atendiendo sus necesidades.

Las clases no son lo único en la escuela secundaria

Las actividades extracurriculares, los deportes y las funciones sociales son tan parte de la escuela secundaria como las clases. Las investigaciones demuestran que la participación en actividades hace que la transición a la escuela secundaria sea más fácil para los alumnos de primer año tanto para aquellos con con discapacidades de aprendizaje como para los que no la tienen (Letrello, T., 2002). Y, debido a que los años de escuela secundaria son un período importante de autoexploración y de desarrollo de identidad, las actividades extracurriculares son una buena manera para que el estudiante pruebe cosas nuevas, demuestre su fortaleza y se conecte con compañeros con intereses similares.

La escuela secundaria ofrece varios clubes de intereses especiales, como de computadoras, teatro, debate y fotografía. Generalmente hay más deportes disponibles que en la escuela media y muchos equipos deportivos necesitan ayuda con distintos aspectos del juego como por ejemplo llevar el puntaje de los partidos. Su hijo puede participar en actividades políticas, de planificación (bailes, reuniones, etc.) liderazgo y actividades de voluntariado en la comunidad.

Anime a su hijo a participar. Esteban juega al waterpolo y nada en el equipo de la escuela. él sabe que debe mantener un cierto puntaje promedio para permanecer en esos equipos, lo que representa una motivación extra cuando las cosas se vuelven difíciles. También asiste a partidos de fútbol, y a bailes con sus amigos y se mantiene al tanto de lo que sucede en la escuela. él no permite que sus dificultades de aprendizaje lo diferencien de sus compañeros.

Participe

Su participación en la transición a la escuela secundaria es tan importante como la participación de su hijo en las actividades de la escuela. Su estudiante está entrando en una fase de grandes cambios y el apoyo de los padres es esencial. Esteban sabe que puede contar con sus padres y reconoce el rol crítico que su apoyo desempeñó en su educación. Incluso si su hijo parece rechazarlo en lugar de pedirle consejos. Conozca a los amigos de su hijo. Esté al tanto de los eventos escolares y anime a su hijo a que participe. Averigüe si la escuela necesita padres voluntarios.

Su apoyo y participación activa, contribuirán al éxito de la  transición a la escuela secundaria. Utilice la lista de verificación “Consejos para padres sobre la transición a la escuela secundaria” para tener en cuenta las necesidades básicas a medida que organiza el escenario para todas las otras transiciones y “primeras veces” que están en el horizonte de los próximos años.

*”Esteban” está basado en un adolescente real de la familia del autor. Las conversaciones relatadas aquí, de Esteban y su madre, son representaciones verdaderas de conversaciones que el autor tuvo con ellos.