1. Una introducción a la probabilidad

    Este año, los niños aprenden sobre el muestreo (tomar muestras de algo para su análisis) y la probabilidad (averiguar la probabilidad de que ocurra algo).
    En el muestreo y la probabilidad, los niños recopilan información (datos) sobre una pequeña parte de un grupo y luego la usan para hacer una predicción sobre el grupo más grande. Aquí tienes una manera de introducir este concepto en casa: si vas a traer galletas para una fiesta con 20 invitados, pídele a tu hijo que le pregunte a 10 de los invitados si prefieren galletas de chocolate o canela. Pídele a tu hijo que use esta información para calcular la cantidad de cada tipo de galleta que necesitará para que todos tengan su favorita. Por ejemplo, si el tamaño de la muestra es la mitad de los invitados, y 6 personas dijeron que prefieren galletas de chocolate y 4 dijeron que prefieren las de azúcar con canela, tu hijo estimaría que necesita 12 galletas de chocolate (6 x 2) y 8 (4 x 2) galleta de azúcar con canela para la fiesta.

  2. Números positivos y negativos

    Pregúntale a tu hijo sobre situaciones en las que un número positivo más un número negativo sea igual a cero. Por ejemplo, gané $10 y luego compré una camiseta de $10. Sí, me quedo con cero. Me serví ocho onzas de agua y luego bebí ocho onzas. Cero de nuevo. Conduje dos millas hasta la escuela y luego conduje dos millas de regreso. ¡Este es un truco! ¡Tú no condujiste cero millas, condujiste cuatro! Mira en cuántas situaciones como estas pueden pensar juntos.

  3. Según mis estimaciones…

    Logra que tu hijo adopte el hábito de realizar estimaciones. Hazle preguntas como: “¿A qué hora llegaremos a la escuela? ¿Cuánto costará el almuerzo? ¿Cuántas botellas de agua deberíamos comprar para el partido de fútbol?”. Ser capaz de realizar estimaciones razonables es una habilidad que será de utilidad para tu hijo tanto dentro como fuera de la clase de matemáticas.

  4. Juega con dados

    ¿Sabías que participar en juegos de mesa es una forma excelente de mejorar las habilidades matemáticas de tu hijo? Cuando estés jugando, pregúntale a tu hijo sobre probabilidades. “¿Cuál es la probabilidad de obtener seis en un dado?” (1 en 6) “¿Cuál es la probabilidad de obtener seis en ambos dados?” (1 en 36). Pídele a tu hijo que explique sus respuestas.

  5. ¡Reorganicemos los muebles!

    ¿Es posible colocar los muebles de tu casa en una posición distinta? Pídele a tu hijo que te ayude con la medición y en determinar cómo lograr que todo encaje en distintos lugares. Dicha actividad ayudará a tu hijo a aprender a conectar múltiples habilidades matemáticas (incluyendo medición, estimación y cálculo de área) con el concepto de diseño y arquitectura.

  6. Estadísticas para delanteros y centrocampistas

    ¿Es tu hijo un fanático del fútbol? Haz que investigue las estadísticas de algunos de sus jugadores favoritos. Habla sobre cómo las estadísticas de cada jugador se comparan con las del resto. Entabla una conversación sobre lo más destacado de sus jugadores favoritos en términos numéricos. ¿Quién ha anotado más goles? ¿Quién tiene más asistencias? ¿La mayor cantidad de pases interceptados? ¿El mayor número de recuperaciones de balón? Pídele a tu hijo que explique lo que significa cada estadística.

  7. Un estudiante de matemáticas mucho más motivado

    Dale un vistazo a los siguientes ejemplos de problemas para 7.° grado (con soluciones, y todas en español) en nuestra Guía para Pruebas Estatales. ¿Puedes resolverlos tú mismo? De no ser así, pídele al maestro de tu hijo que te explique cada problema. Posteriormente, llévalos a casa e intenta resolverlos con tu hijo. En caso de que esta alternativa suene demasiado complicada, pídele al maestro que les explique a tu hijo y a ti un par de problemas matemáticos de principio a fin. En cualquier caso, tu interés + resolver problemas juntos = un estudiante de matemáticas mucho más motivado.

  8. Enseñándoles a los niños sobre invertir y generar intereses

    Usa dinero para ayudar a tu hijo a entender el concepto de interés compuesto, y ayúdale a demostrar su comprensión mediante la realización de tablas y gráficos a partir de los resultados. Por ejemplo, digamos que tu hijo tiene $100 ahorrados y obtiene $5 de mesada. Proporciónale dos escenarios distintos: en uno, ahorra su dinero en una alcancía durante un año; en el otro, invierte su dinero en una cuenta que genera 1 por ciento de interés compuesto al mes. Si ahorra el dinero en una alcancía durante 12 meses, ¿cuánto tendrá ahí? $100 + (12 meses x $5/mes) = ¡$160! Si ahorra su dinero en una cuenta que genera 1 por ciento de interés compuesto al mes, ¿cuánto tendrá en 12 meses? Esta operación es un poco complicada. El primer mes, su saldo será de $100, lo cual genera 1 por ciento de interés equivalente a $1, más los $5 de la mesada. En el segundo mes, su saldo será de $106, lo cual genera un interés de 1 por ciento equivalente a $1.06, más los $5 de mesada. Al llegar el tercer mes, su saldo será de $112.06, generando un interés de 1 por ciento equivalente a $1.12, más los $5 de mesada. Y así sucesivamente. Al final de los 12 meses, su cuenta de ahorros con intereses compuestos tendrá $176.05. ¿Entiende tu hijo cómo funcionó el proceso? Pídele que te muestre usando una tabla y luego dibujando una gráfica que compare cuánto dinero tendría en cada caso después de seis meses, un año y dos años (incluyendo las sumas provenientes de la mesada).

  9. Transporte público vs. auto propio

    Pídele a tu hijo que te ayude a calcular distintas formas de ahorrar dinero en los costos del transporte familiar. Por ejemplo, compara conducir un auto (lo cual podría incluir el costo del pago mensual, gasolina, seguro y cualquier peaje) con usar el transporte público. Si compraran un auto eléctrico, ¿cómo cambiaría esto los costos después de un año? Pídele a tu hijo que demuestre cuál es el mejor enfoque usando una imagen, barra o gráfico.

  10. Todo gira en torno a la actitud

    ¿Quieres saber la forma más importante (y sencilla) de ayudar a tu hijo con las matemáticas? Se trata de exhibir una actitud positiva sobre las mismas. Las investigaciones demuestran que la actitud de un padre de familia hacia las matemáticas es contagiosa. Por lo tanto, con el simple hecho de exhibir una buena actitud, estarás ayudando a tu hijo con las matemáticas. Así que, mantente positivo ante problemas complicados, y tu hijo también lo hará.

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