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¿Se encuentra tu hijo fascinado por las redes sociales? Muchos niños lo están: un reciente estudio realizado por Associated Press y NORC Center for Public Affairs Research (enlace en inglés) determinó que el 76 por ciento de los niños de edades comprendidas entre los 13 y 17 años usan Instagram, 75 por ciento usa Snapchat, 66 por ciento usa Facebook, 47 por ciento usa Twitter, y menos de 30 por ciento usa Tumblr, Twitch o LinkedIn.

¿Por qué son tan populares las redes sociales (enlace en inglés)? De acuerdo con el Pew Research Center, las dos razones principales (para personas de todas las edades) incluyen amor por “compartir” (46 por ciento) y buscar contenido “entretenido o divertido” (39 por ciento). Las mujeres también incluyen “aprender formas de ayudar a los demás” (35 por ciento) y “recibir apoyo de las personas en la red” (29 por ciento) como principales excusas para iniciar sesión.

Todas las anteriores suenan como razones positivas para usar las redes sociales. Sin embargo, existen algunos riesgos que exigen cautela, sobre todo en el caso de preadolescentes y adolescentes.

Las redes sociales, al igual que otros tipos de tecnología examinados en esta serie, tienen el potencial de beneficiar o perjudicar el estado mental de tu hijo. Resultan seguras cuando son usadas de forma moderada y bajo supervisión, pero pueden llegar a ser perjudiciales cuando son usadas de forma obsesiva y con acceso a contenido inapropiado para su edad.

A continuación, conocerás los aspectos que requieren de la atención de los padres.

Tristeza asociada a las redes sociales

Diversos estudios han sugerido que el tiempo empleado en Facebook causa que los usuarios se sientan menos felices y más ansiosos (enlace en inglés). Un estudio realizado en el año 2013 por la Universidad de Michigan descubrió que mientras más tiempo empleaban los participantes en Facebook, más disminuían sus niveles de satisfacción personal (enlace en inglés) al paso del tiempo. A simple vista, Facebook es un recurso invaluable para saciar la necesidad básica del ser humano de entablar una conexión social. Sin embargo, en lugar de promover el bienestar, los mencionados hallazgos sugieren que Facebook podría socavarlo.

¿Estoy muy gorda?

Algunos estudios han descubierto que emplear tiempo en Facebook causa que las jóvenes comparen su cuerpo con el de sus amigas, desarrollando sentimientos negativos sobre su propio cuerpo. Un estudio dirigido por The Center for Eating Disorders de Sheppard Pratt, Baltimore, descubrió que más del 30 por ciento de los usuarios se sentían tristes cuando comparaban sus fotografías de Facebook con las de sus amigos (enlace en inglés), y sentían la necesidad de cambiar partes específicas de su cuerpo cuando comparaban sus fotos con las de otros.

Acoso cibernético

Sin importar cómo mires las cifras, el acoso por internet es un problema para los adolescentes de hoy en día. Una encuesta realizada en el año 2018 por el Pew Research Center (enlace en inglés) descubrió que el 59 por ciento de los adolescentes estadounidenses han experimentado conducta abusiva por internet, incluyendo insultos, difusión de rumores y recepción de imágenes explícitas no deseadas y amenazas. Los adolescentes provenientes de familias de bajos recursos eran más propensos a experimentar ciertos tipos de acoso por internet. Por ejemplo, casi un cuarto de adolescentes con ingresos familiares anuales menores de $30.000 afirman haber recibido amenazas físicas por internet, en comparación con el 12 por ciento de adolescentes provenientes de familias con ingresos anuales de $75.000 o más. Además, aquellos que reportaron estar en línea “casi todo el tiempo” se encuentran más propensos a enfrentar acoso por internet: 67 por ciento de los adolescentes que aseguran siempre estar en línea han sido víctimas de acoso cibernético, en comparación con el 53 por ciento de los adolescentes que usan el internet varias veces al día o menos.

Conducta peligrosa

La presión social por internet puede llegar a ser poderosa. Un estudio publicado en mayo del 2014 en Journal of Adolescent Health estudió a 1.563 estudiantes de décimo grado provenientes de cinco escuelas secundarias de California del Sur con el propósito de determinar cuánto afectaba el uso de las redes sociales a las conductas adolescentes peligrosas (enlace en inglés) como fumar, consumir alcohol y experimentar con drogas. Los investigadores descubrieron que observar conductas peligrosas en las redes sociales ejerció un impacto directo en la de toma de riesgos de los adolescentes.

La crianza en la era de la tecnología

Desafortunadamente, aún hay mucho que no sabemos sobre los efectos a largo plazo que la tecnología causa en el cerebro en desarrollo. Sin embargo, dado que la tecnología no desaparecerá, los padres necesitan reflexionar sobre el papel que cumplirá en la vida de sus hijos. Puedes dar los primeros pasos hacia una crianza digital inteligente y segura limitando las horas por día, supervisando el contenido y explicando abiertamente cómo los hábitos relacionados a las redes sociales pueden tener un impacto negativo en su salud mental.

Además, recuerda que tu hijo te está observando. Si usas el teléfono todo el día, tu hijo lo considerará normal y hará lo mismo. Apaga todos los dispositivos con regularidad y disfruta de una charla en persona. Lleva a tu hijo al exterior, sin juguetes digitales, y disfruten del viento, la luz del sol, los árboles y las flores. Los cerebros en desarrollo necesitan el tipo de sustento que la tecnología (sin importar cuán sofisticada y fascinante sea) jamás será capaz de proporcionar.

Translated by: SpanishWithStyle.com

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Updated: septiembre 30, 2019