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Sin importar el tipo de lector que sea tu hijo, formar un club de lectura entre padres e hijos puede contribuir a fomentar el amor por la lectura y proporcionar una forma divertida de reunir a las familias de tu vecindario.

Un club de lectura resulta una excelente actividad durante cualquier época del año, pero funciona particularmente bien durante el verano cuando los horarios son más flexibles. Reforzar las habilidades de lectura durante el verano también previene la pérdida de aprendizaje. De acuerdo a investigaciones realizadas por el Centro de Aprendizaje Veraniego de la Universidad Johns Hopkins, los estudiantes que participan en programas veraniegos de lectura tras terminar el kínder, primer grado y segundo grado tienen menos tendencia a repetir grado en años venideros, y al llegar el otoño, los estudiantes de escuela intermedia que leen entre cuatro y cinco libros durante el verano exhiben un mejor rendimiento académico en cuanto a la lectura que resulta comparable al que obtendrían al asistir a una escuela de verano. Formar un club de lectura ayudará a prevenir el aburrimiento, desarrollar habilidades académicas y fomentar el amor por la lectura.

Los clubs de lectura proporcionan habilidades valiosas

¿Cuál es la edad apropiada para un club de lectura? “Cualquier edad es la correcta para comenzar. Simplemente elige un nivel de participación que resulte apropiado para la edad”, explica Kris Cannon, antigua maestra de escuela primaria y actual bibliotecaria de Mills High School en California, donde ha formado varios clubs de lectura para estudiantes de secundaria durante la hora del almuerzo. “A cualquier edad, pertenecer a un club de lectura le proporciona al niño habilidades valiosas: comprensión lectora, relacionar la lectura con experiencias personales, cómo participar en una discusión mediante turnos y respetar la opinión de los demás”. Además, señala Cannon, los niños obtienen la oportunidad de entablar amistad con otros amantes de la lectura y leer libros que quizá no hubiesen elegido por sí mismos, pues todos los miembros del grupo deben concordar sobre el libro a leer.

Aprender a leer por diversión

Jennifer Thompson, especialista en lectura de las Escuelas Públicas de la Ciudad de Manassas, Virginia, agrega: “Los clubs de lectura resultan muy llamativos porque los niños pueden sumergirse en la lectura del libro sin tener que preocuparse por la inminencia de una prueba estandarizada ni por preguntas de comprensión que deban responder, concentrándose en la pura satisfacción de leer por diversión. Los grupos de lectura ofrecen un espacio para trasladar el acto solitario de lectura a un círculo social”.

Desarrollar vínculos afectivos entre padres e hijos

Thompson considera al club de lectura entre padres e hijos como una vía para impulsar la conversación y comunicación. En este sentido, indica: “En mi propio club entre madres e hijas, he descubierto que cuando las madres se toman el tiempo de leer, escuchar y responderle a sus hijas como lectoras, transmiten un poderoso mensaje: que las ideas y experiencias de las chicas son importantes. El grupo se convierte en un lugar seguro en el que podemos compartir experiencias sin ser juzgadas o ridiculizadas. La participación también contribuye al desarrollo de la confianza y vínculos comunicativos entre madres e hijas durante una época donde solemos alejarnos”.

La lectura como actividad social

Jan LaBonty, profesor de la Escuela de Educación de la Universidad de Montana, agrega: “Los clubs de lectura para niños sirven para los mismos fines que los clubs de lectura para adultos: se convierten en un vehículo para entablar excelentes conversaciones sobre libros. La lectura es una actividad social, y nos encanta hablar sobre lo que leemos. Los clubs de lectura son ‘maduros’ e incentivan a los estudiantes a formular opiniones sobre lo que leen, y expresar y sustentar dichas opiniones con sus compañeros. Despiertan el interés por leer más, por descubrir más”. LaBonty ofrece los siguientes consejos para lograr que tu club de lectura sea un éxito:

  • Pídeles a los niños que traigan comida relacionada al libro. La razón detrás de dicha actividad no es más que divertirse, pero también ayuda a conseguir que el proceso abstracto de lectura se torne más concreto.
  • Asigna algún tipo de tarea (divertida, práctica, de investigación, trabajos de arte), cualquier actividad que los incentive a entablar una conversación inmediata.
  • Menciona las cualidades que poseen valor literario y pídele a los niños que critiquen el libro como se debe (mucho más allá de un simple “me gustó” o “no me gustó”).
  • Realiza preguntas que requieran que los niños abran sus libros y busquen páginas específicas.
  • Prepara una lista de otras obras del mismo autor u otros libros del mismo género.

LaBonty también indica que ha visto clubs de lectura para niños que son todo un éxito y son dirigidos por estudiantes universitarios: una buena idea que vale la pena tener en cuenta si estás renuente a ser líder u organizador, o solo quieres brindarle a un estudiante universitario la oportunidad de trabajar con niños pequeños.

Cómo iniciar tu propio club de lectura

¿Cómo encontrar miembros para tu club de lectura? Comienza por preguntar a los amigos de tu hijo, realiza una publicación en una app local como Nextdoor o coloca un volante en la escuela, biblioteca o centro recreativo.

Tamaño: El tamaño ideal para un club de lectura es de entre ocho y doce miembros. En otras palabras, entre cuatro y seis padres, y entre cuatro y seis niños.

Frecuencia de las reuniones: Celebren una reunión inicial para decidir la frecuencia de sus encuentros, la hora y el método para elegir los libros que leerán. La mayoría de los grupos se reúnen una vez al mes, con el propósito de que todos tengan tiempo para leer el libro y se rotan para decidir quién elige el libro, de manera que cada pareja formada por padre e hijo tenga su turno.

Decidir en qué se enfocarán: Algunos grupos deciden leer un tipo de libro en particular (como novelas de misterio) o incluyen todo tipo de libros.

Elegir líderes: Puede que quieras designar a una persona como líder de tu grupo, o rotar el liderazgo cada vez que se reúnan. El líder puede encargarse de dirigir la discusión, al igual que investigar y exponer información sobre el autor. Es buena idea designar a alguien como secretario, cuya función sea avisarle a los miembros sobre reuniones próximas.

Clubs de lectura para lectores renuentes

Regina Neu, una madre de California, es una ávida lectora que le solía leer con frecuencia a su hijo. Cuando este comenzó a leer por sí solo, el proceso de lectura no fue sencillo, y no resultó tan placentero como ella esperaba. Al comparar observaciones con otros padres, descubrió que muchos de ellos enfrentaban el mismo problema con sus hijos. Dado que Neu pertenecía a un club de lectura para adultos, pensó: “¿Por qué no iniciar un club de lectura para niños?”.

En conjunto con otras cinco madres y estudiantes de segundo grado (una combinación de niños y niñas), formó un club de lectura en el vecindario. Cuando los niños eran pequeños, se reunían cada dos semanas y no tardaron en establecer reglas: se turnarían para ser los anfitriones de la cena y de las discusiones en cada una de sus casas. El anfitrión tenía el privilegio de elegir el libro. Al principio, permitían que los niños eligiesen el libro que desearan y siempre les brindaban algo de tiempo para jugar. A medida que el grupo evolucionó, se reunían una vez al mes y los padres restringieron el criterio de elección a aquellos libros infantiles que habían sido galardonados, como los ganadores del premio Newberry. Los padres cumplían el rol de facilitadores, pero no participaban en la discusión, dejando dicha actividad en manos de los niños. En ocasiones, discutían sobre libros que habían sido adaptados al cine, como Tuck Everlasting. El grupo siguió reuniéndose durante los años de escuela primaria.

“Hoy en día, mi hijo está en séptimo grado y es un gran lector”, afirma Neu. “El club de lectura (leer junto a sus compañeros y tener la oportunidad de elegir) marcó una diferencia. Leer fuera del aula de clases logró que la actividad resultase menos estresante y más placentera. Elegir libros galardonados contribuyó a demostrarle a los niños en qué consiste un buen libro”.

Clubs de lectura para estudiantes brillantes

Para Jan Robertson, una madre de California, formar un club de lectura entre padres e hijos era una forma de incentivar los intereses académicos de su hija de 9 años y, además, según Robertson: “Representa una experiencia fabulosa para establecer vínculos afectivos”. En compañía de otra madre de su vecindario, formó un club e incluyó a seis niños (cuatro chicas y dos chicos) y sus padres.

El grupo comenzó en cuarto grado y ha continuado hasta sexto. Los niños seleccionan los libros y después de leerlos les otorgan una puntuación. En una escala del 1 al 10, unos pocos libros han alcanzado el “estándar de excelencia de Harry Potter”, afirma Robertson. El grupo suele reunirse una vez al mes y se centra en obras de ficción, pero últimamente se ha visto atraído hacia ficción de un tono más histórico, lo cual, según Robertson, ha proporcionado un buen punto de partida para discusiones sobre eventos históricos y las lecciones que podemos aprender de ellos.

¿Cómo lograr que tu club de lectura entre padres e hijos sea un éxito? “Resulta importante lograr que los niños introvertidos se expresen más”, indica Robertson. “Quien cumpla el rol de anfitrión debe asumir la responsabilidad de asegurarse de que todos tengan la oportunidad de participar en la discusión. Los niños eligen los libros y llevan a cabo la mayor parte de la conversación. Los adultos deben cumplir el rol de guías y ayudarles a los niños a obtener conocimiento de contexto histórico cuando el grupo se encuentre leyendo obras de ficción histórica”.

Obtén inspiración para la lectura con nuestras listas de libros clasificados por grado (en inglés).

Translated by: SpanishWithStyle.com

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