Nadie sabe con exactitud cómo o cuándo volverán nuestros niños al aula de clases o cuáles serán las medidas preventivas que las escuelas tomarán para limitar la transmisión del COVID-19. Lo que sí sabemos es que cuando se reinicien las clases presenciales, lo más probable es que todos los aspectos del día a día escolar se vean afectados. ¿Los aspectos clave que debemos demostrar a nuestros hijos? Calma, flexibilidad y la voluntad de seguir los pasos necesarios para asegurar el bienestar de todos.

Las investigaciones más recientes sugieren que los adolescentes tienen tantas probabilidades de transmitir el virus como los adultos, mientras que la neurociencia nos indica que su habilidad para sopesar las consecuencias aún se encuentra madurando. Por lo tanto, puede que tu adolescente y tú difieran en cuanto a qué es un comportamiento peligroso. Además, los adolescentes tienen una necesidad fundamental de conectarse con sus compañeros. Si esto suena como una paradoja imposible, es porque lo es. La clave a tener en cuenta es incentivar un ambiente de aprecio y respeto mutuo al escuchar a tu adolescente y pasar tiempo juntos (¡a fin de cuentas, no tienen otra alternativa!). Esto facilitará el entablar conversaciones productivas sobre las normas que tengan más sentido para tu familia. Además, recuerda que incluso cuando parece que tu adolescente no te está prestando atención, está escuchando y tomándote como ejemplo sobre cómo manejar esta nueva e inusual normalidad.

¡A lavarse las manos!

Las reglas de la escuela pueden variar, pero, en general, una buena práctica es lavarse o desinfectarse las manos antes de quitarse la mascarilla, colocarla dentro de una bolsa de papel o plástico asignada mientras no la estén usando y volver a lavarse las manos tras quitársela. Antes de volver a ponerse la mascarilla deben ¡lavarse las manos nuevamente!

¡Amor! ¡Besos! ¡Sexo!

La sexualidad adolescente ya era complicada… incluso antes de que tomarse de las manos y besarse pudiese suponer un grave riesgo para la salud. Probablemente, el cómo respondas a esta situación será una decisión muy personal, tomando en cuenta una serie de factores incluyendo la etapa de desarrollo de tu hijo, si ya tiene pareja o aún no y los valores de tu familia. En cualquier caso, no cabe duda de que tu hijo apreciará tu esfuerzo por ver las cosas tanto desde su perspectiva como desde la tuya (o del departamento de salud del condado). Podrías pensar, por ejemplo, que la pareja de tu hijo no es parte de tu círculo natural de gérmenes. Puede que tu adolescente esté en total desacuerdo. No existe una respuesta correcta, pero es importante tomar en cuenta lo indispensables que resultan para su desarrollo las relaciones con adolescentes de su misma edad y buscar maneras de ayudarlo a mantener conexiones sociales seguras con otros adolescentes. Esto podría implicar relacionarse con la familia de la pareja de tu hijo, en caso de que la relación haya alcanzado tal nivel de seriedad y estabilidad.

Prohibidas las reuniones multitudinarias

Los adolescentes quieren pasar tiempo juntos, pero, probablemente, esta sea una de las conductas más peligrosas que tu hijo puede adoptar. Sobre todo si la reunión no es al aire libre o los participantes no usan mascarillas, esto pondría en riesgo a toda la familia. Dependiendo de tu estilo de crianza, podrías elegir distintas formas de hacer cumplir las reglas. Podrías comunicarle que cualquier indicio de que tu hijo está saliendo de fiesta traerá graves consecuencias, tales como perder el acceso a su teléfono. El problema con el enfoque de “cero excusas” es que puede resultar contraproducente y afectar la relación con tu hijo.

Ayudarle a entender las consecuencias naturales de las reuniones multitudinarias es un primer paso importante. Si lee algunas historias sobre cómo algunas reuniones masivas de jóvenes han causado brotes y cómo los participantes han lamentado sus acciones, puede que sea capaz de entender tu perspectiva. Incluso cuando hay tanto en juego, sigue siendo importante sentir empatía con tu adolescente. ¡Es una época difícil para ser joven! Una posibilidad es trabajar en equipo para resolver el problema. ¿Puedes hablar con los padres de los amigos de tu adolescente para estar en sintonía y crear un frente unido? ¿Hay una o más familias con las que tu familia pueda aliarse? Pregúntale a tu hijo qué haría en tu lugar. Posteriormente, trabajen en equipo para encontrar soluciones.

Los cigarrillos tradicionales y electrónicos son un riesgo para tu hijo

Fumar cigarrillos tradicionales o electrónicos nunca ha sido un hábito saludable, pero a los investigadores les preocupa que hoy en día sean aún más peligrosos debido al daño que causan a los pulmones y a un potencial aumento en el riesgo de que los fumadores sufran complicaciones relacionadas al COVID-19. ¿Necesitas un argumento sencillo para incentivar a tu hijo a dejar el mal hábito? Este artículo está diseñado para iniciar dicha conversación.

El lado positivo de la situación

A nivel mundial, niños de todas las edades se encuentran experimentando el estrés e incertidumbre de la pandemia. Y nosotros, como padres, sentimos el dolor de cada fiesta de cumpleaños virtual, de no poder salir a jugar con sus amigos y de los días solitarios sin mucho que hacer. En medio de todo el estrés y la tristeza, vale la pena recordar que los jóvenes poseen una increíble capacidad de adaptación: son criaturas de cambio, creatividad y capaces de arreglárselas con las muchas o pocas herramientas a su disposición.

En este momento, muchos niños están descubriendo un tesoro que durará toda la vida. Están aprendiendo que tienen amplios suministros de resiliencia, hermanos que aman y la habilidad de aprender cosas que nunca imaginaron. Un adolescente comienza a escribir un diario. Otro niño hace una cesta de golosinas para los repartidores. Un estudiante de escuela intermedia tiene la oportunidad de pasar tiempo de calidad con su padre, quien suele estar saturado de trabajo. Los niños se están adaptando al mundo tal como es, y no como nosotros esperábamos que fuese. Y en este aspecto, están mejor capacitados que nosotros para enfrentar la situación. Por lo tanto, a medida que avanzamos hacia un otoño lleno de incertidumbres, presta atención a las pequeñas victorias que tu hijo sin duda está experimentando y celébralas. Pues estos serán los momentos de aprendizaje que lo marcarán de por vida.

Translated by: SpanishWithStyle.com

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Updated: agosto 9, 2020