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Tras un día de escuela, tu hijo llega a casa hecho un mar de lágrimas porque se sienta solo durante el almuerzo, y no sabes con quién hablar sobre este problema. Le comunicas al maestro que tu hijo está siendo víctima de acoso, pero sientes que no toman suficientes medidas para resolver la situación. Tu hijo te cuenta que otro niño está siendo intimidado y tú quieres ayudar, pero no estás seguro de cómo hacerlo.

¿Alguna de estas situaciones te resulta familiar?

A menudo, los padres sienten que no tienen voz ni voto en lo que ocurre en la escuela de su hijo. Sin embargo, los padres pueden representar una fuerza poderosa para ayudar a los estudiantes a sentirse seguros, apoyados y respetados.

Cómo lograr que la escuela de tu hijo sea un lugar seguro

Una buena forma de comenzar es haciéndole preguntas al director u otros líderes escolares sobre los métodos de la escuela para afrontar problemas como el acoso, abuso o exclusión. Tan solo recuerda que los directores y maestros suelen esforzarse al máximo y estar escasos de tiempo, por lo que resulta importante que reflexiones acerca de cómo abordar dichos temas de forma respetuosa.

Aquí tienes cuatro preguntas importantes que debes hacerle a tu director, creadas por el Making Caring Common Project de la Escuela de Postgrados en Educación de Harvard (enlace en inglés):

  • ¿Cómo saben los maestros y demás miembros del personal el procedimiento a seguir cuando observan conductas agresivas, crueles o de naturaleza hiriente? ¿Quién los capacita y cómo?
  • ¿Quién está a cargo de supervisar lo que ocurre en los baños, pasillos y otras áreas fuera del aula de clases?
  • ¿Cuenta la escuela con un programa para inculcar habilidades sociales y emocionales como la resolución de conflictos, empatía y resolución de dilemas éticos? De ser así, ¿de qué programa se trata? ¿Existen estudios que demuestren la efectividad del mismo?
  • En el caso de las escuelas intermedias y secundarias: ¿la escuela realiza encuestas periódicas a los estudiantes para saber si se sienten seguros, respetados y que se interesan por ellos? ¿Cómo se usan las respuestas para mejorar la escuela? ¿Cómo se comparten dichas respuestas con los padres y estudiantes?

Una escuela segura para todos los estudiantes

Es posible que quieras realizar preguntas relacionadas únicamente con tu hijo, como las medidas que la escuela está tomando para disciplinar al estudiante que le acosa. Sin embargo, ten en cuenta que la seguridad física y emocional son problemas generales de la escuela. El trato que recibe tu hijo forma parte de un conjunto de relaciones e interacciones que tienen lugar en dicha escuela. El éxito o fracaso de dichas interacciones suele ser denominado “ambiente escolar”. Cuando los líderes escolares se comprometen a establecer un ambiente escolar positivo, alentador y empático, todos los estudiantes se sienten seguros y respetados por maestros y compañeros.

Cuando hagas preguntas acerca de establecer un mejor ambiente escolar, transmites un mensaje muy poderoso a tu hijo: que te importan sus sentimientos hacia la escuela y que estás tomando medidas para lograr que la escuela sea un lugar mejor y más solidario. Esto también le demuestra que cuando tenga un problema puede tomar medidas para solucionarlo, y esta acción también le ejemplifica cuán importante resulta preocuparse por todos los integrantes de la comunidad escolar, no solo por su persona.

Cómo hacerte escuchar

En primer lugar, habla con el director, pues en última instancia es el responsable de lo que ocurre en la escuela. Sin embargo, también puede resultar útil hablar con la persona a cargo del ambiente o disciplina escolar, quien podría ser el subdirector. Una excepción a la regla aplica cuando tu hijo está siendo víctima de acoso, donde resulta buena idea comenzar por el adulto que se encuentre más cercano a la situación. Por ejemplo, si tu hijo está siendo acosado en clase o por un compañero, comienza con el maestro.

Si tras varios intentos el director no responde a tu petición de concertar una reunión, intenta con el subdirector, un maestro u otro miembro del personal. Si dichos intentos resultan infructuosos, obtén apoyo del grupo de padres de la escuela. Si esto no surte efecto, siempre tienes la opción de contactar a la oficina del distrito escolar. Ten en cuenta que, generalmente, es mejor agotar primero todas las opciones disponibles a nivel escolar.

Aunque tu voz resulta poderosa por sí misma, lo es incluso más cuando va acompañada por las voces de otros padres. Incentiva a algunos padres a que también contacten al director. Alternativamente, podrías considerar pedirle al grupo de padres de la escuela (Asociación de Padres y Maestros, Organización de Padres y Maestros u otro grupo de padres) que plantee las inquietudes que deseas sean atendidas.

Independientemente de quién realice las preguntas, resulta importante demostrar que te tomas el asunto con toda seriedad mientras mantienes la calma y cortesía. Asegúrate de comunicar que tu objetivo es cooperar con ellos para mejorar la escuela. Es poco probable que buscar culpables contribuya con dicho objetivo. Por el contrario, mostrarse firme pero respetuoso, a menudo lo logra.

Obteniendo respuestas

Como padre y miembro de la comunidad escolar, tienes derecho a que tus preguntas sean respondidas. Si el director no puede proporcionarte una respuesta inmediata, pide que te programen otra reunión para cuando haya tenido tiempo de reflexionar.

Si las respuestas obtenidas no te satisfacen, hazle saber al director que no estás conforme, por qué, y cuáles son los cambios que te gustaría observar. Por ejemplo, si el director afirma que nadie vigila los pasillos y otros espacios comunes, indícale que esos lugares son un foco de acoso, lo cual puede causar que los estudiantes se sientan inseguros. De igual manera, si la escuela de tu hijo no cuenta con un programa para inculcar habilidades sociales y emocionales, indícale al director que dicho asunto es muy importante para ti y pregúntale si algún miembro del personal puede realizar una investigación en busca de un programa que pudiese resultar efectivo. (Aquí encontrarás programas cuya efectividad ha sido demostrada a través de investigaciones, enlace en inglés).

Comparte tus conocimientos

Si te preocupa la seguridad de la escuela, es probable que otros padres también se preocupen. Busca métodos para compartir con otros padres lo que has averiguado: podrías discutirlo con los padres de la clase, publicarlo mediante la lista de correos electrónicos o compartirlo con el grupo de padres de la escuela. Si sientes que la escuela está dando pasos positivos, comparte esa información con tu hijo para que sepa que al director le interesa cerciorarse de que los niños se sientan seguros y felices.

Translated by: SpanishWithStyle.com

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