La escuela media. Aunque tu hijo esté apenas entrando en la pubertad y todavía no sea un adolescente, la transición a la escuela media es un gran paso hacia la madurez. Un paso importante y angustiante. Independientemente del puntaje que tenga, el comienzo de la escuela media o secundaria, le provocará a tu hijo entusiasmo y temor. Las investigaciones han encontrado que a los estudiantes, en anticipo al comienzo de la escuela media, les preocupan tres aspectos del cambio: logístico, social y académico. Tu hijo con dificultades de aprendizaje o atención comparte las mismas preocupaciones que sus compañeros y quizás tema que el cambio sea mucho más duro para él.

Si bien no podrás calmar completamente los miedos de tu hijo, planear con anticipación y tener discusiones puede atenuar sus preocupaciones considerablemente. El primer paso es comprender qué podría preocupar a tu hijo.

Ansiedad logística

Cuando los investigadores les preguntaron a los niños qué aspectos del cambio a la escuela media más les preocupaba, las respuestas más frecuentes se relacionaban con cómo funcionarían las cosas en la escuela nueva (Akos, 2002). ¿Cómo encontrarían el salón de clases? ¿Qué pasaría si llegaran tarde? ¿Dónde está la cafetería? ¿Dónde están los baños?

La escuela media es un ambiente mucho más complejo que la escuela primaria. El edificio es más grande, hay más estudiantes y en lugar de un maestro y un salón de clases, tu hijo tendrá varios instructores y salones, para cada materia o conjunto de materias (por ejemplo, lenguaje, arte y ciencias sociales o matemáticas y ciencias). No es sorprendente que a los niños les preocupe cómo abrirse camino en este nuevo mundo.

Para los niños con problemas de aprendizaje o atención, quizás sea aún más importante comprender las reglas y procedimientos de la nueva escuela. Quizás el desafío de pasar por las transiciones entre una clase y otra, y tener que organizar libros y materiales para cada materia sea todo lo que el alumno pueda abarcar durante las primeras semanas de clase. A continuación brindamos algunas estrategias para ayudar a suavizar la transición de tu hijo a la escuela media.

  • Acompaña a tu hijo en visitas guiadas de la escuela y orientaciones que se ofrecen a padres y alumnos nuevos. Cuanto mejor comprenda la distribución de la escuela y sus reglas, mejor podrá ayudar a tu hijo.
  • Obtén un mapa de la escuela y ve a explorarla con tu hijo. Escoge un día de primavera, o durante el otoño, antes de que comience el año escolar. Asegúrate de avisarle a la administración de la escuela y obtener permiso para tu visita.
  • Incluye a un par de amigos de tu hijo en el recorrido por las instalaciones. Ellos pueden ayudarse mutuamente a recordar el lugar de las cosas una vez que comiencen las clases.
  • Aprovecha los programas de verano (académicos o recreativos) que ofrezca la nueva escuela para los nuevos alumnos. Tu hijo se familiarizará con las instalaciones en un ambiente mucho más relajado.
  • Obtén una copia de los horarios de clases de tu hijo y marca la ubicación de su casillero, de cada aula y baño en el mapa de la escuela. Pega ambos dentro de su carpeta. Si a tu hijo le cuesta leer mapas, recorre el camino entre las clases con él más de una vez, si es necesario, y anota “puntos de referencia” que él pueda utilizar para circular.
  • Averigua la duración de los períodos transitorios entre las clases. Toma el tiempo para tu hijo. Demuéstrale cuánto puede caminar en esa cantidad de tiempo.
  • Obtén una copia del manual para tu hijo. Revisa las reglas y los requisitos (especialmente el código de conducta de la escuela), en donde se describen las consecuencias en caso de “incumplimiento” de las reglas más importantes. Haz preguntas al personal del colegio sobre cualquier tema que no te quede claro.
  • Siéntate con tu hijo y explora el sitio web de la escuela.
  • Cómprale a tu hijo un candado para su casillero varias semanas antes del comienzo de las clases para que pueda practicar con bastante tiempo cómo abrirlo y cerrarlo. (Nota: Ten en cuenta qué será mejor: un candado de combinación o uno con llave).
  • Proporciona a tu hijo un reloj de pulsera de fácil lectura, de este modo podrá ver rápidamente si necesita apurarse para llegar puntualmente a clase.

Temores sociales

Otro área de preocupación para los estudiantes que pasan a la escuela media es el ambiente social. ¿Veré a alguien a quién conozca? ¿Será difícil hacer amigos? ¿Tendré que comer solo durante el almuerzo? ¿Serán matones los otros chicos?

Tu hijo está pasando de la cima de la escuela primaria al peldaño más bajo de la escalera social de la escuela media. Quizás haya oído que los estudiantes mayores se burlan o intimidan a los menores. Él está seguro de que es poco probable que esté en todas las clases junto con su mejor amigo, y lo que es aún peor, quizás haya clases en las que el primer día no conozca a nadie. Y si tu hijo con problemas de aprendizaje o atención tiene dificultades para hacer amigos, todo esto se suma y puede convertirse en una pesadilla social.

Recuerde que, además de cambiar de escuela, tu hijo está entrando en la adolescencia, un período en el que los niños comienzan a confiar más en sus pares y a independizarse de sus padres. Este es un momento en el que pertenecer a un grupo es importante y ser percibido como diferente puede ser devastador. No es sorprendente que hacerse de amigos en la escuela nueva sea una de las prioridades.

Lo bueno es que cuanto más variado sea el ambiente social, mayores son las oportunidades de conocer gente. Asistir a muchas clases por día implica que tu hijo está rodeado de muchos amigos potenciales. Mejor aún, una vez que los estudiantes se establecen en la escuela media, ellos reportan que las amistades y la escena social son una de las mejores cosas de la escuela (Akos, 2002; Forgan, 2000).

Algunas cosas que puedes hacer para facilitar la transición social:

  • Anima a tu hijo a participar en equipos deportivos, grupos sociales u otras actividades extra curriculares.
  • Alivia cualquier tipo de aislamiento en las primeras semanas de clase ayudando a tu hijo en la organización de actividades sociales de fin de semana con amigos del vecindario, la iglesia o de la escuela primaria.
  • Anima a tu hijo a formar parte de conversaciones en grupo. Háblale acerca de cómo participar sin interrumpir, cómo agregar algo importante a una conversación en progreso, etc.
  • Háblale acerca de las cualidades que hacen a un buen amigo (como por ejemplo saber escuchar).
  • Háblale acerca de las habilidades sociales. Discutan cómo las palabras y las acciones pueden afectar a otras personas.
  • Ejerciten juntos las técnicas necesarias para manejar situaciones sociales difíciles.
  • Recuérdale a tu hijo sobre la importancia del contacto visual cuando habla y escucha.

Preocupaciones académicas

Si bien antes de comenzar la escuela media los estudiantes se preocupan más, por las cuestiones logísticas y sociales, y una vez que se instalan, aparecen las preocupaciones académicas. ¿Serán muy difíciles las clases? ¿Habrá que hacer mucha tarea? ¿Los maestros son muy exigentes?

Es muy común que el desempeño académico de los estudiantes empeore cuando ingresan a la escuela media. Además de todo lo que le está sucediendo (altibajos emocionales, cambios físicos y conflictos en su círculo social), tu hijo también está lidiando con clases más difíciles, más tarea y todo un conjunto de nuevas expectativas académicas. Los maestros de la escuela media no forman un vínculo tan fuerte con los estudiantes, del que tu hijo disfrutaba en la escuela primaria. La enseñanza en grupos pequeños no es frecuente y es menos individualizada. Los maestros esperan que los alumnos se responsabilicen por las tareas y proyectos con menos orientación diaria.

Estos cambios pueden causar conmoción en un estudiante con dificultades de aprendizaje o atención. La voluntad para comprender las necesidades de aprendizaje de tu niño y para ayudarlo varía de un maestro a otro. Las demandas organizativas y de manejo del tiempo pasan a un nuevo y más alto nivel. A pesar de que puede resultar abrumador, continúa recordándole a tu hijo que pude manejar con éxito estos cambios, pero que le llevará tiempo y práctica.

Algunos consejos para calmar las preocupaciones académicas de tu hijo:

  • Si tu hijo tiene un programa de educación individualizado (PEI), reúnete con los maestros de la escuela media antes de que tu niño comience las clases. Discutan las cualidades del maestro “ideal” para tu hijo para ayudar a que le asignen las clases/maestros más adecuados.
  • Conoce a los maestros al principio del año escolar. Provee un perfil de las cualidades de tu hijo y diles en qué necesitará ayuda.
  • Anima a los maestros a continuar usando estrategias que han funcionado bien con tu hijo antes, como escribir las instrucciones para la tarea en el pizarrón, o asignarle a tu hijo un “compañero de tareas” con el que se pueda comunicar si se le olvida cuáles son sus tareas.
  • Ayuda al estudiante a manejar bien el tiempo. Trabajen juntos para programar tiempo para estudiar, jugar y hacer otras tareas del hogar, etc.
  • Diseñen un sistema para organizarse con tu hijo. Reconoce y permita que al principio sienta ansiedad y quizás siempre quiera cargar todas las cosas necesarias, para todas las clases, para sentir que está preparado./li>
  • Trata de evitar reaccionar excesivamente frente a las calificaciones. Asegurarte que tu hijo se acostumbre a las demandas de la nueva escuela es un factor crítico durante las primeras semanas de clase.
  • Mantén al tanto de la tarea de tu hijo. Trata de enseñarle a que trabaje de manera independiente y apóyalo lo suficiente como para darle confianza en sí mismo.
  • Asiste a las reuniones de padres, visitas, y otros eventos donde puedas conectarse con los maestros de tu hijo.
  • Ayuda a tu hijo a ser su propio defensor. Anímalo a discutir problemas y soluciones con los profesores, pero estés preparado para intervenir y ayudar cuando sea necesario.

La mejor manera de ayudar a tu hijo durante esta transición es mantener una actitud positiva sobre la escuela media. Quizás recuerdas qué tan perdido, torpe y tímido te sentías tú a esa edad, pero tu hijo no necesita escucharlo decir que fue un período horrible. Recuérdale a tu hijo que la escuela y los maestros quieren que tenga éxito y que él es capaz de realizarlo.

La mayoría de los estudiantes se adaptan a la rutina y exigencias de la escuela media en un par de meses. Si tu hijo sigue teniendo dificultades cuando está por comenzar el invierno, quizás tengas que comunicarse con su consejero. Juntos, tú, tu hijo y el consejero, pueden identificar los problemas específicos y pensar de qué manera puede superarlos.

Y recuerda: nunca puedes darle demasiada información a tu hijo sobre cómo funcionan las cosas en la escuela. Cuanto más sepa tu hijo de antemano, más cómodo se sentirá en el primer día de clase y en el futuro.

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