1. Las tareas difíciles son buenas para el cerebro de tu hijo

    La investigación demuestra que evitar las tareas difíciles es perjudicial para el desarrollo de un niño. Cuando tu hijo se esfuerza por pronunciar las palabras de una página, ese esfuerzo en realidad ayuda al desarrollo de su cerebro. Enséñale a tu hijo que el éxito proviene de trabajar duro en cosas que no son fáciles. Aprenderá a perseverar y a tener seguridad cuando se trata de leer, escribir y demás. Esto es lo que un experto tiene que decir sobre el poder de la palabra “aún”.

  2. El siguiente paso para aprender a leer

    Puede ser que tu hijo sepa la canción del ABC, pero este año los niños dan el siguiente paso para aprender a leer: entender cómo las letras y los sonidos trabajan juntos para formar una palabra. Los niños de kínder deben poder señalar una letra impresa y recordar el sonido que hace. En inglés, los niños suelen comenzar aprendiendo las consonantes más comunes (m, s, t, p) y algunas vocales (a, e, o). Cuando entienden estas primeras letras, los pre-lectores comienzan a combinar sonidos para leer palabras simples como cat (gato) o sit (sentarse).

  3. Los diversos sonidos de las vocales

    El idioma inglés tiene cinco vocales y más de 14 sonidos de vocales, por lo que los niños de kínder necesitan mucha práctica para reconocer los sonidos de las vocales. A veces, el sonido de una vocal es corto como en la palabra en inglés pet (mascota), a veces es largo como en la palabra en inglés beet (remolacha), y para complicar aún más las cosas, las vocales también pueden ser silenciosas como el “e” en la palabra cake (pastel). Haz que tu hijo practique los sonidos de las vocales con estas hojas de trabajo (en inglés).

  4. Las imágenes aumentan la comprensión

    Mirar detenidamente las ilustraciones de un libro puede despertar la curiosidad de los niños y motivarlos a leer. Antes de leerle a tu hijo esta noche, miren algunas fotos. Hazle preguntas a tu hijo sobre lo que ve en cada página de un libro. Haz que él también te haga preguntas. Resiste la tentación de responderle preguntas antes de leer la historia juntos.

  5. La importancia de la no ficción

    Los expertos en educación coinciden en que los niños necesitan mucha exposición a libros y artículos de no ficción para prepararlos para la universidad y las carreras que escojan (además de leer cuentos, poemas y cuentos de hadas). ¡Esa exposición puede comenzar ahora! La curiosidad innata de tu hijo sobre el mundo que lo rodea es perfecta para los libros de no ficción apropiados para su grado. Lee más sobre la importancia de la no ficción.

  6. Cat – bat – rat (Gato – bate – rata)

    La investigación muestra que la capacidad de un niño para escuchar los distintos sonidos en una palabra es uno de los indicadores más sólidos del éxito en la lectura. Entonces, si tu hijo puede diferenciar los sonidos individuales dentro de una palabra (kuh-aa-tuh para cat [gato]) y detectar palabras que riman (cat [gato], bat [bate], rat [rata]) está en camino de convertirse en un buen lector. Ayuda a tu estudiante de kínder a afinar sus oídos con estas hojas de trabajo de palabras que riman para pre-lectores (en inglés).

  7. ¿Están las manos de tu hijo listas para escribir?

    Desde el momento en que nacen, los niños comienzan a desarrollar habilidades de motricidad finas, las habilidades que necesitarán para agarrar un lápiz. A estas alturas, es posible que puedan escribir su nombre, pero aún queda mucho trabajo por delante. Entre las edades de 5 y 7 años, los niños refinan estas habilidades y obtienen la precisión necesaria para escribir letras. Ayuda a promover estas habilidades con esta hoja de trabajo (en inglés), y practicando habilidades de motricidad fina, como abotonarse su propia camisa.

  8. La importancia de leer de corrido

    Antes de que aprendan a leer, los niños observan una página y ven un montón de letras y fotos. Se necesita tiempo para comprender que el texto va de izquierda a derecha y de arriba a abajo, pero una vez que los estudiantes de kínder aprenden a mirar el texto en el orden correcto, ¡comienza la lectura! Ocasionalmente, pueden saltarse una línea o repetir una palabra. En lugar de corregir a tu hijo, recuérdale cómo está organizado el texto. ¡La investigación muestra que ayuda!

  9. ¡Dormir es indispensable!

    A la hora de dormir, el cerebro de tu hijo libera la hormona del crecimiento humano, que alimenta las conexiones en el cerebro, activa el crecimiento óseo y promueve la memoria y la concentración. Al asegurarte de que tu estudiante de kínder duerme las 10 a 12 horas recomendadas cada noche, ayudarás a aumentar la capacidad de atención de tu hijo, lo cual es necesario para desarrollar habilidades sólidas de lectura y escritura.

  10. Dibujar es como escriben los niños (antes de que aprendan a escribir)

    Si bien puedes estar ansioso por ver a tu estudiante de kínder llevar a casa historias escritas en líneas con puntos, es más apropiado para el desarrollo de niños de esta edad comunicar ideas y eventos a través de dibujos y etiquetas. Cuando tu hijo dibuje una imagen, pídele que etiquete las cosas en la imagen y luego que te diga una oración sobre su dibujo. Esto le ayudará a aprender a elegir las mejores palabras para comunicar sus ideas.

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